Publicado el Deja un comentario

Entrevista a Paco Riera por su nuevo libro, «La Niña de la Cajita de Cerillas»

 

foto paco riera 2.jpg

Paco Riera i Vilanova (Barcelona, 1954) estudió Ciencias de la Información en la Universidad de Navarra y en la Universidad Autónoma de Barcelona. Posteriormente se especializó en marketing y técnicas de venta, lo que le ha permitido ejercer como responsable de este ámbito en diferentes empresas de renombre internacional. La pérdida de su compañera de viaje y de su madre en un corto período de tiempo supuso un duro revés en la vida de Riera y sus dos hijos, y le destinó agónicamente a hacer uso de la escritura como forma de desahogo y de terapia personal.

En 2018 publicó en homenaje a ellas su precioso libro Las mujeres de mi vida (Ed. Grupo Tierra Trivium), desgarradora oda al sufrimiento de un hombre que trata de encontrar algún atisbo de esperanza en medio de su desesperación, y que ha alcanzado ya su tercera edición. Un año después, el autor nos presenta un trabajo distinto, tranquilizador, vital, que permitirá al lector contagiarse de ese optimismo maravilloso que admite ver un rayo de luz en la negrura de la existencia humana. Con La niña de la cajita de cerillas y otras historias, Riera se consagra como ensayista, haciendo uso de un lenguaje accesible y delicado en una colección de historias breves y personales que dotarán de energía positiva a quien las tenga en sus manos.

Hoy, Paco nos ha cedido parte de su tiempo para responder a algunas preguntas acerca de esta nueva obra, recién salida del horno al haber sido publicada hace apenas un par de días.

La niña de la cajita de cerillas

Grupo Tierra Trivium (G.T.T.) ¿En qué momento decidiste que ya habías reunido un número suficiente de relatos como para publicarlos? ¿Habías decidido de antemano que ese momento llegaría cuando alcanzaras el número de 100, o se te ocurrió de repente?

Paco Riera (P.R.) Como expliqué en mi primer libro, Las mujeres de mi vida. Prosa poética cromática, desde el fallecimiento de mi compañera y de mi madre en el año 2009 tuve un colapso en mi afición a la escritura que duró tres años, concretamente hasta el primero de enero de 2012. Ese primero de enero, en casa de mi hijo en Tarancón (Cuenca), decidí que no me levantaba de mi silla frente a mi portátil hasta que no fuese capaz de escribir algo, aunque fuese una sola y triste línea. ¡Y lo logré!

No sé qué escribí, pero escribí. Y desde ese momento me impuse escribir cada día un poquito, como disciplina, como terapia antes mis temores y dolores emocionales, y así, paulatinamente, recuperar mi vida antes de la muerte de las dos mujeres más importantes de mi vida. Los primeros años solo sabía escribir sobre ellas, pero conforme pasaba el tiempo descubrí que empezaba a recuperar la posibilidad de escribir sobre otras cosas: cuentos, relatos, experiencias personales, temas que nacían de mi observación habitual de situaciones de la vida…

Pero intento responder a tu pregunta: no hubo un momento concreto. Observé hace unos meses que de ese período de escritura (2012-2017) existían más de mil escritos, los publicados en Tierra Trivium sobre mi compañera y mi madre (creo que 127), y otros muchos más, y fue entonces cuando decidí seleccionar los que más me gustaban y agruparlos para que conformasen, a ser posible, porque requería del criterio y aprobación de la editorial, este segundo libro. No hay más historia que esta.

GTT. Una pregunta ineludible es si alguno (o varios) de los relatos están basados en vivencias tuyas propias, o en experiencias de personas cercanas a ti o de las que hayas tenido conocimiento.

P.R. Sin lugar a dudas. Algunos de mis relatos nacen de mis propias experiencias, otros de historias que me explican, y el resto son fruto de mi invención, muchas veces basada en la observación y la modificación de la realidad. Yo hablo siempre de historias de tipo 1, de tipo 2 y del tipo 3: las del número 1 corresponden a las que son totalmente fieles a la realidad, las del 2 son las que hay parte real y parte de ficción que invento yo mismo, y las del tipo 3 son totalmente invenciones mías, porque eso que relato nunca ha ocurrido más que en mi mente o, tal vez, en mis sueños.

elefante y mariposa

G.T.T. ¿Escribiste las fábulas con alguna intención más allá de la del simple entretenimiento? Me refiero en concreto a un fin educativo y de transmisión de valores, teniendo en cuenta que el objetivo implícito en las fábulas ha sido tradicionalmente moralizante.

P.R. A ver. Como decimos los catalanes, nem a palms (vamos a palmos). La mayoría de mis fábulas no pretenden tener ningún valor moralizante, ni educativo, ni de valores. Por norma, intento entretenerme, a mí mismo, y por ende entretener a los que me lean, pero tampoco quiero engañar a la realidad: si mientras escribo detecto una posibilidad de moralizar, mostrar valores, evidentemente los que para mí son importantes, o educar, no reniego de ello ni le hago ascos en absoluto. Pondré un ejemplo: el cuento El Elefante que de una Mariposa se enamoró es una clara muestra de cuento moralizante y de transmisión de valores; en ese caso, el respeto por la diversidad, por la diferencia, y por la tolerancia con el prójimo y sus diferencias a todos los niveles. Observé que cuando escribía el cuento tendía a ello, y lo acepté sin más

G.T.T. ¿Tienes algún cariño especial por alguna o alguna de las historias?

P.R. Tengo una preferencia especial por los cuentos o narraciones en las que converso o hablo con animales, como, por ejemplo, mis encuentros con las mantis religiosas. El por qué obedece a que los cuentos con aparición de animales en la obra de Augusto Monterroso me fascinan, y todavía me fascina más el saber que cuando cuento esas historias me obligo a una brevedad absoluta, y ese juego de juntar las menos posibles palabras del amplio diccionario castellano me subyuga y me enamora. Pero este especial cariño por los animales no se traduce en que tenga animales de compañía conmigo: no los tengo. Y de forma consciente.

G.T.T. ¿Por qué elegiste el relato La niña de la cajita de cerillas para dar título al libro?

P.R. Pues no lo sé muy bien, o no estoy seguro, me haces pensar en ello ahora mismo. Pero, como debo contestar, te diré que porque me parece que en esa época de enorme y larga oscuridad que sufrí al fallecer sobre todo mi compañera, y ocho meses después mi madre, ese cuento es como la aparición de una pequeña luz en mi día a día, en mi escritura, es como la esperanza que reaparece en forma de niña y de su lucecita muy pequeñita, un chispazo, una estrellita, un fogonazo que necesitaba en mi alma para recuperar las ganas de vivir y de compartir y de vibrar y de acariciar y besar a los que necesitan más que yo los mimos que todos necesitamos. Y por esa niña, y su cajita de cerillas y sus ilusiones nobles y bondadosas.

niña cerilla

G.T.T. En el epílogo hago mención a la película El guateque, ya que muchas de las situaciones que describes resultan tan delirantes como algunas de las secuencias de aquella. ¿Las ideas para tus narraciones la obtienes de historias contadas o filmadas por otros, surgen de tu imaginación, o quizás, como alguna vez te he escuchado decir y dejas reflejado en el prólogo, provienen de tu aguda observación del entorno?

P.R. Pues un poco de todo. El cuento del Flan…tástico surge de un corto en las redes que rodó mi sobrino Víctor (y que curiosamente nunca vi, pero que me explicó mi hermano, el padre de Víctor) y que yo varío y manipulo a mi antojo porque me inspira y nace una nueva historia; el del Mago Pamplinas es porque me enamoro de una ribereña del Duero con residencia en Pamplona y le dedico la historia a su hijo Víctor…; el de la llama y la Agencia de Publicidad creo recordar que surge de algo que leo en la prensa escrita, que me transporta a mis muchos años de profesional de la publicidad y que nuevamente manipulo a mi antojo (ya no recuerdo cómo era la historia real, si es que era historia, porque tampoco lo recuerdo); el que dedico a mis amiga Cho es simplemente porque mi amiga tiene apodo de china y a partir de ahí ligo una historia algo delirante… y así sucesivamente.

G.T.T. ¿Consideras que tu capacidad de observación se encuentra tan desarrollada como consecuencia del ejercicio de tu actividad como publicista, o era previa a esta?

P.R. Creo que era previa, y que se acabó de consolidar como publicitario. Siempre he sentido curiosidad por todo lo que sucede en mi entorno, y procuro observar, incluso a veces a intervenir, aunque cada vez lo hago menos, porque voy aprendiendo con la edad a guardar silencio cuando la ocasión lo requiere, a pesar de que si hablas con mis amigos te dirán que hablo hasta por los codos, y es posible que así sea.

Una de mis grandes pasiones es la sobremesa, porque allí se observan muchas cosas: disfruto como un loco hablando de forma casi despiadada con mis comensales, y, desde que murió mi mujer y con las enseñanzas de quien mucho me quiere, voy aprendiendo a escuchar, cosa que ya hacía antes pero parecía que no.

Otra de mis características es la hiperactividad, y celebro haber nacido hace ya 64 años, porque entonces ese nombre ni existía, éramos simplemente niños muy movidos, no enfermos, no nos trataban con medicamentos y productos químicos (tal vez con algún guantazo del profesor o del padre) y eso a mí me ayudo a fijarme, a observar, por tanto, muchos detalles que creo que al común de la gente le pasan desapercibidos, y esos detalles, hoy en día, constituyen mi mundo onírico y la base de muchos de mis escritos.

G.T.T. ¿Podrías confesarnos qué te ha aportado la escritura de estos 100 cuentos y relatos? ¿Y cuánto de ti crees que has dejado en ellos al escribirlos?

P.R. Me ha aportado tranquilidad y serenidad por encima de cualquier otra cosa. Me he demostrado que soy capaz de escribir otras cosas que ya se alejan un poco de mis recuerdos trágicos, y que escribir otras cosas no significa que voy olvidando a Susan y a mi madre ni que las voy dejando de querer (va a hacer 10 años que fallecieron), sino más bien todo lo contrario, que escribo porque lo necesito y porque ellas me piden que así lo haga, porque anhelan leerme desde sus almohadas de dulces y blandas nubes.

MAGO PAMPLINAS.jpg

GTT. Por último, ¿sigues escribiendo historias cortas, o te has planteado elaborar una obra más larga, como una novela?

P.R. Este año 2018 he tenido un pequeño paréntesis en mi escritura, y por dos motivos fundamentales, pienso. El primero ha sido que publiqué contigo, con la editorial Tierra Trivium, Las mujeres de mi vida, y jamás supuse que eso llevaría el trabajo que comporta: lectura del manuscrito, correcciones, relectura, diseño de portada y contraportada, creación de prólogo, epílogo y agradecimientos, maquetación, revisión de la maquetación… y mi ilusión fue, era y es tan grande ante ese mi primer libro que me absorbió muchas horas. Y ahora este segundo volumen, al que trato de tratar y dedicarme como con el primero, lo cual también significan muchas horas de dedicación.

Si además a ello le añades el trabajo de dos programas de radio que dirijo y produzco en Ràdio Puigcerdà 107.90, Emisora Municipal, y mis actividades de lector de cuentos en tres escuelas de la misma Puigcerdà, y la lectura diaria de novelas, que es una de mis grandes pasiones, te darás cuenta de que poco tiempo me ha quedado para escribir. Pero para 2019 me he propuesto dos grandes objetivos: escribir, escribir y escribir, y un segundo objetivo de orden personal y que, si me lo permites, deseo guardarme para mí mismo.

Contestando a tu pregunta, me encantaría escribir una novela no excesivamente larga (breve, por tanto, de 200/250 páginas, y tal vez y precisamente por mi hiperactividad, que me empuja a realizar todas las actividades de las que soy capaz y eso resta concentración y dedicación a una actividad concreta), pero creo que estoy más próximo a la historia breve y al microrrelato. Veremos cómo se desarrollan las cosas. Pero escribir, escribiré, no te quepa la menor duda.

Muchas gracias, Paco, por tu esfuerzo y por el tiempo que te has tomado para contestar a nuestras preguntas. Y, por supuesto, te agradecemos que nuevamente hayas depositado tu confianza en el Grupo Tierra Trivium para publicar tus maravillosos cuentos y relatos.

Entrevista realizada por María Morales, editora de Grupo Tierra Trivium.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Publicado el Deja un comentario

Nuevas formas de entender la poesía

CAM01312

El pasado sábado día 19 tuve la fortuna de moderar, con ocasión de la Feria del Libro de Tres Cantos, una mesa redonda que bajo el sugerente epígrafe de «Nuevas formas de entender la poesía» reunió a tres autores de nuestra editorial, Paco Riera, Avelina Chinchilla y Francisco José Martínez, cada uno de los cuales escribe un tipo de poesía que lo diferencia del resto. Mientras Paco Riera ha elaborado un precioso libro, Las mujeres de mi vida, que ha subtitulado muy apropiadamente Prosas Poéticas Cromáticas por tratarse en su mayoría de fragmentos de prosa poética, Francisco José Martínez utiliza otra forma distinta de poesía, la micro poesía, como forma de condensar sus más profundas reflexiones y pensamientos, en su poemario Formas de la primera persona, y, por último, Avelina Chinchilla ejerce un tipo de poesía más convencional, incluyendo algunas composiciones de métrica clásica, como sonetos y haikus, dentro del volumen con el sugerente título de 10 horizontes para una tierra de versos. Era el propósito de la charla dar a conocer al público la extensa gama de variedades y tipología de composiciones poéticas que podemos encontrarnos hoy en día, liberados del corsé que las férreas normas de la métrica, el ritmo y la rima nos imponían en épocas anteriores.

Comencé mi exposición dentro de la referida mesa redonda expresando mi grata sorpresa ante una circunstancia que cuando comenzamos nuestra andadura como editorial no imaginábamos,  y es que casi la mitad de las obras que hemos editado durante estos meses corresponde a poesía o a prosa poética. Parece evidente que la poesía como género literario en activo no solo no ha desaparecido, sino que está más viva que nunca, disfrutando de un renacer que se refleja en el aumento no solo del número de autores y obras publicadas, sino también en el aumento de las ventas y en la incorporación de nuevos lectores, destacando especialmente los de menor edad, que se suelen iniciar en la poesía durante sus etapas de escuela y de instituto.

CAM01314

Es obvio que las redes sociales e Internet están favoreciendo la aparición y, sobre todo, la difusión de jóvenes autores que han encontrado en medios como Facebook o Instagram una forma rápida y eficaz de sacar a la luz y dar a conocer sus composiciones e, incluso, de conseguir publicarlas en papel, gracias a campañas de micro mecenazgo y a una mayor posibilidad de acceso a las editoriales, ya que, como en el caso del Grupo Tierra Trivium, nuestra presencia y visibilidad en las redes facilita que los autores noveles nos conozcan y que nosotros podamos descubrirlos a ellos.

Numerosos expertos en la materia se ha hecho eco de este fenómeno, constatando la existencia de una generación nueva con interés por la poesía, interés que se cristaliza en en la comunicación por Internet y por las redes sociales, pero también gracias a otras formas de hacer poesía, como por ejemplo las que utilizan un soporte musical; es el caso, entre otros, del rap, del hip hop y de la canción de autor. Existen además muchos compositores y cantautores que aparte de escribir canciones componen también poemas sin musicalizar, muchos de los cuales han sido publicados. Nos encontramos también con el caso opuesto, el de los músicos que han puesto voz y soporte musical a versos de poetas ya fallecidos, que durante los años 60 y 70 posibilitaron su acceso y conocimiento a capas más amplias de la población. Por otro lado, los expertos coinciden en que la crisis económica ha favorecido el resurgimiento de una poesía social y de denuncia con la cual el público joven suele conectar fácilmente.

Una de las consecuencias de este fenómeno de democratización y rejuvenecimiento del género lírico sería la articulación, por primera vez, de un «mercado» específico para la poesía. Como hemos podido constatar con asombro y, a la vez, con satisfacción, durante estos primeros meses de vida, estamos asistiendo a un fenómeno editorial extraordinario e interesantísimo que estamos convencidos de que continuará generando más debates, conferencias, mesas redondas y, por supuesto, obras y autores merecedores de ser publicados.

 

Centrándonos en el título de este artículo, Nuevas formas de entender la poesía, en nuestra Editorial disponemos actualmente de diez propuestas poéticas distintas, una para cada tipo de público, ya que en el Grupo Tierra Trivium estamos convencidos de que hay un tipo de poesía para cada persona, desde el lector adolescente al lector más exigente, pasando por el comprometido socialmente y por el que busca ilustraciones junto a los poemas. Para descubrir cuál es el tuyo solo tienes que visitar el apartado librería de nuestra página web y así poder conocer cada uno de los diez libros que te ofrecemos y a los autores que los han creado. ¡¡No dejes escapar esta oportunidad que el Grupo Tierra Trivium te ofrece de sumergirte y navegar por su universo poético!!

 

Publicado el Deja un comentario

Diez días entre libros y lectores: la gran experiencia de la Feria del Libro de Tres Cantos.

CAM01315.jpg

Todavía con la resaca de los intensos diez días que hemos disfrutado en nuestra caseta del Grupo Tierra Trivium, es hora de hacer balance, evaluación, y, cómo no, valoración de las cosas a mejorar. Porque nadie es perfecto, y el equipo Tierra Trivium tampoco, nos sabemos sujetos y, por ende, abiertos, a las críticas, sugerencias y recomendaciones que nuestros lectores, amigos y autores nos quieran hacer llegar.

Aprovechamos estas líneas para hacer llegar nuevamente al Ayuntamiento de Tres Cantos y, muy concretamente, a la Concejalía de Cultura, nuestro más sincero agradecimiento por habernos facilitado la presencia en su Feria del Libro, considerada desde hace años como una de las más importantes de la Comunidad de Madrid.

No podemos dejar también de mostrarnos agradecidos por el buen ambiente climatológico que hemos disfrutado, ya que la lluvia y las tormentas, tan habituales en esta época del año, han tenido a bien respetarnos, y el brillo del sol ha realzado las coloridas portadas de los libros, llamando la atención de los paseantes y curiosos que se acercaron a la Feria.

Nuestro tercer reconocimiento es, pues, para todos aquellos que se sintieron atraídos por uno de nuestros libros, y que decidieron llevárselo a su casa para convertirlo en parte de su familia y de su vida, o que estimaron que era el mejor regalo que podían haber encontrado para su tía, para su mejor amigo o para su pareja. No podemos dejar de mencionar a María José, a Ángel, a Mónica, a Ana, a Miriam, a Rodrigo, a Almudena, a Amelia, a Asunción, a Pilar, a Lucía, a Antonio, a Gemma y a tantos y tantos amigos que se llevaron un pedazo de Tierra Trivium, una semilla que plantar en su hogar, o en el corazón de aquel o aquella a quien eligieron como destinatario del mejor regalo que se puede hacer a un ser querido, un libro.

Igual que sin libros no hay lectores, sin escritores no hay libros, por lo cual quiero trasladar desde este foro público nuestra eterna gratitud a todos los escritores e ilustradores del Grupo Tierra Trivium, sin cuya perseverancia, capacidad de trabajo, espíritu literario y fuerza creativa no hubiéramos tenido libros que ofrecer, ni nuestros lectores obras que disfrutar.

Varios de ellos tuvieron la fortuna de acompañarnos en estas jornadas festivas, pero todos los autores, sin excepción, estuvieron presentes en nuestra caseta durante cada una de las horas en que estuvo abierta al público, ya que sin su contribución esta gran aventura no podría haberse iniciado y este gran sueño cumplido que ha sido la Feria del Libro de Tres Cantos no hubiera podido llevarse a cabo.

Adjuntamos un reportaje fotográfico que ilustra diversos momentos de la Feria, con la presencia de varios de los autores y amigos Tierra. Agradecemos de forma especial a los autores de la mayoría de las imágenes, Alberto Blanco Rubio (que participó en la Feria como escritor Tierra Trivium) y a nuestro director creativo, Rony Begood, su enorme generosidad al compartirlas con nosotros, y de esta forma posibilitar que sean disfrutadas por todo nuestros lectores.

La primera foto es para nosotros muy especial, ya que inmortaliza la dedicatoria de nuestro poeta Ismael Mateo a la primera persona que adquirió un libro durante esta Feria. Y la última fotografía es la que muestra a nuestra directora, Jimena Tierra, y a una servidora en el momento inaugural de la caseta, recién engalanada para recibir durante los mágicos días de la Feria del Libro de Tres Cantos a todos los amigos y lectores de este maravilloso universo que hemos bautizado como Grupo Tierra Trivium.

IMG_7270.JPG

IMG_7318.JPG

IMG_7315.JPG

thumbnail.jpg

thumbnail 2.jpg

IMG_7314.JPG

CAM01325.jpg

CAM01324


CAM01336.jpgCAM01370.jpgCAM01320.jpg

 

CAM01312

CAM01314.jpg

CAM01305.jpgCAM01373.jpg

CAM01311.jpg

IMG_7313.JPG

 

 

Publicado el Deja un comentario

Las mujeres de mi vida, por Paco Riera: un canto de amor, nostalgia y esperanza.

las mujeres de mi vida copia (1).jpg

Paco Riera, que ha trabajado una gran parte de su vida como directivo de publicidad, ha confiado en el Grupo Tierra Trivium para publicar una compilación de poemas, reflexiones y escritos varios que ha reunido bajo el título de Las mujeres de mi vida.

Paco ha escrito desde su más tierna infancia, sobre todo poesía, cuentos infantiles y relatos breves. Junto a la escritura, cultiva otros tipos de actividades culturales, todas ellas realizadas de manera voluntaria, como la lectura en voz alta a diversos colectivos, como escuelas y residencias de mayores, y la producción de un programa de radio, del cual es director y locutor.

En la actualidad reside en una de las comarcas más bellas de Europa, la Cerdaña francesa, que le permite disfrutar de una amplia variedad de paisajes, sonidos, olores, fragancias, espectros cromáticos y colores, todos ellos procedentes de la naturaleza en estado puro que le rodea; son las sensaciones e impresiones que después refleja con gran maestría en sus escritos, a los que dedica el evocador epígrafe de Prosas Poéticas Cromáticas. Una buena parte de ellos, dedicados a su esposa, a su madre y a otras mujeres importantes en su vida, los podemos leer y degustar desde ya mismo a través de las páginas del libro recién publicado por el Grupo Tierra Trivium.

GRUPO TIERRA TRIVIUM: Sabemos que eres una persona muy activa social y culturalmente y que realizas muchas actividades interesantes a lo largo de la semana. Para que los lectores puedan saber un poco más de ti, ¿nos puedes informar acerca de cuál es de tu día a día, y en cuántos proyectos culturales y sociales te encuentras inmerso en la actualidad?

PACO RIERA: Actualmente acudo a diversas escuelas de la Cerdanya a narrar cuentos y leyendas propias de la región a niños y niñas, además de enseñarles técnicas de respiración, entonación, imitación… y, una vez ellos han ensayado con sus profesores o tutores, los llevo a Ràdio Puigcerdà FM para que narren los cuentos y/o leyendas a la audiencia. También explico los mismos cuentos y leyendas en la Residencia socio-sanitaria de Puigcerdà, reservada obviamente para la Tercera Edad.

 Y dirijo un programa en la misma emisora municipal titulado Cerdanya Literària, en donde presentamos a autores ceretanos o autores vinculados con la Cerdanya, y sus obras escritas (poesía, novela, excursionismo, alpinismo, guías de viajes y de senderismo…), ya que el patrimonio cultural y literario de la comarca es tan amplio como a la vez desconocido por gran parte de sus habitantes. Todas estas actividades son de voluntariado puro y duro.

GTT: Nos gustaría que nos hablaras del momento en que empezaste a escribir. ¿Recuerdas cómo empezó, si fue algo meditado, a lo que llevabas tiempo dando vueltas, o si en cambio fue algo que surgió de una forma repentina, o por algún acontecimiento concreto que te afectara de manera directa?

PR: He escrito toda la vida, ya que de niño ya lo hacía, y siempre, o casi siempre, intentando explicar mis sentimientos, mis vivencias e impresiones; y en la juventud escribía en muchas ocasiones de aspectos sociales y políticos (lo sigo haciendo hoy en día), que también me han interesado toda la vida. Al iniciar mi actividad profesional me dediqué a la escritura publicitaria, hasta que la vida me llevó más a temas comerciales y de gestión de las agencias de publicidad en las que he prestado mis servicios, pero nunca abandoné la escritura personal.

GTT: Nos interesaría saber en qué género literario te sientes más cómodo a la hora de escribir, y si solo te has dedicado hasta ahora a la poesía y la prosa poética o tienes también alguna experiencia en otros géneros, como la novela o los cuentos. Fundamentalmente me he dedicado a la prosa poética y, en ocasiones, a la poesía. Matizo lo de en ocasiones, dado que poesía pura no creo estar capacitado para escribir, pero sí prosa poética cromática; esta última característica gusto de añadir porque los colores son de suma importancia en mi escritura y en mi forma de contemplar la vida, incluido el negro, por supuesto.

Me gusta mucho escribir narraciones breves, porque soy un enamorado de la palabra, y la narración breve exige el término justo y adecuado. Adoro y releo con mucha frecuencia escritores como Augusto Monterroso, que para mí es el gran maestro de la narración breve.

Ahora mismo estoy enfrascado (creo que ya tengo finalizados unos 60/70 escritos) en narraciones breves con participación de animales, que, o bien dialogan conmigo, o simplemente observo sus actuaciones o quehaceres cotidianos para extraer consecuencias de sus comportamientos.

 Y también practico con asiduidad el género del Cuento, porque también lo adoro, ya que me resulta tremendamente entrañable. Y no me refiero exclusivamente al cuento infantil, sino también al cuento para adultos, que comporta finales con moraleja.

GTT: Nos gustaría conocer qué tipo de literatura te gusta leer, y cuáles son tus autores y obras preferidas, en cualquier tipo de género.

PR: Leo, más que otras disciplinas novela, excluyendo la novela histórica, que no me atrae en exceso, o más bien muy poco, y los denominados best sellers, que detesto profundamente. Los rechazo. Me repelen. Y creo que ellos me detectan y también me evitan.

Y dentro de la novela tengo épocas. Por ejemplo, durante casi un par de años me dediqué en exclusiva a la Novela Negra. Otra época la dediqué en exclusiva a leer óperas primas de escritores castellanos, nacionales o no. Otra fue la de la literatura japonesa, que me parece de alta sensibilidad.

Y, por supuesto, también la poesía, aunque en momentos puntuales y concretos. Suelo recurrir a la poesía en momentos de nostalgia y cierta tristeza, en situaciones en las que me siento abrumado o superado por algún acontecimiento, que no tiene por qué ser ni cercano ni relativo a mi persona; también en momentos de tranquilidad de espíritu o en otros en los que practico lo que yo denomino la despaciosidad, que me es muy necesaria, porque mi ritmo de vida, a raíz de mi profesión, fue siempre muy alto, tenso y estresante, y con excesiva vida social, de la que no soy muy amante a pesar de mi carácter muy sociable. Me gusta definirme como un solitario empecinado, pero con un fuerte barniz social.

En cuanto a mis autores preferidos, además del ya citado Monterroso, mencionaría (aunque no soy muy partidario de ello) a Julio Cortázar, Raymond Carver, John Cheever, Murakami, Roberto Bolaño (Los detectives salvajes por encima de cualquier otra obra suya), Torrente Ballester, Amélie Nothomb, Yukio Mishima, Sánchez Ferlosio, Francisco Casavella, Pío Baroja (El árbol de la ciencia, con su personaje Andrés Hurtado), Ramón Buenaventura (en su versión como novelista, no como informático), Truman Capote, Antón Chejov, Italo Calvino, Aldecoa, Tom Wolfe, Alfonso Grosso, Rafael Chirbes, Bernardo Atxaga, Charles Bukovski (que me parece divino), D.F.Wallace, C. McCullers…

Ya ves que cito autores de distintas épocas y distintos estilos, y lo hago a propósito, porque detesto las clasificaciones y etiquetas que suelen utilizar los críticos literarios (disfruto mucho cuando leo declaraciones del autor diciendo que él jamás pensó en quien cita el crítico cuando escribió tal o cual novela). Y quiero destacar dos autores que he leído últimamente y me han impactado de forma muy positiva: Francisco Goldman, y Yasutaka Tsuitsui, que me parece absolutamente genial. En cuanto a obras concretas, creo que cualquiera de los autores citados merecen ser leídas con atención y entusiasmo, pero me apetece destacar La conjura de los necios, de John Kennedy Toole.

IMG-20180221-WA0001 (2)

GTT: Centrándonos ahora en la poesía, ¿hay algún autor o autores con los que te identifiques especialmente, o cuya obra te sirva de  inspiración y de referente a la hora de elaborar tus poemas?

PR: Me encantan muchos, y destacaría a Pablo Neruda, Federico García Lorca, Luis García Montero, Pedro Salinas, Antonio Machado, Rafael Alberti, Jorge Manrique, Santa Teresa de Jesús, el Arcipreste de Hita, Rosalía de Castro, Josep Pla, León Felipe… En poesía tiendo más hacia los clásicos que hacia la novela, seguramente por cierto desconocimiento del panorama poético actual. Respecto de influencias en mi obra, diría que en poesía o prosa poética creo ser un autodidacta total, y, caso de no ser así, me gustaría serlo, y por un motivo esencial para mí: sin darme cuenta tendería a copiar el estilo, y eso me parece que hace que tú ya no seas tú, sino el otro. Y eso es lo que menos me interesa. A veces me sucede cuando escribo narración breve, y, en el preciso instante que lo detecto, lo dejo estar para otro día, porque se me hace imposible seguir escribiendo porque el otro se mete en la cabeza y ya no hay manera de ser yo mismo.

GTT: Quisiéramos también que nos informaras de cuántas obras llevas escritas y cuántas publicadas hasta la fecha, y si ahora mismo te encuentras en el proceso de creación de alguna nueva.

PR: Más que obras, llevo recopilados algo más de mil escritos de los últimos seis años, tanto de prosa poética cromática como no cromática, cuentos, reflexiones, y unas crónicas sobre aspectos sociales y políticos que titulé en una primera etapa como Píldora de la luna de los lunes (recopilación de la actualidad sociopolítica de la semana anterior y comentarios o interpretaciones de mi propia cosecha) y posteriormente como Crónica de El Grito de la Lechuza, que me permitía hacer lo mismo pero con el alejamiento necesario para decir más cosas, ya que yo era el Cronista del Grito de la Lechuza y no hacía más que escribir lo que la Lechuza (que tiene un giro de su cabeza de 360 grados que le permite desde su rama en el árbol contemplar o escudriñar todo) me relataba. Ese, digamos, alejamiento, me permitía ser más sarcástico en mis opiniones, porque, si algún lector se molestaba con algún criterio o análisis social o político, yo respondía que no tenía que ser por fuerza mi opinión, porque yo era un simple escribano del pensamiento de la Lechuza. Y ahora mismo, como decía antes, estoy con el tema de las narraciones breves con participación de animales.

GTT: Cuéntanos acerca de los procesos de elaboración de tus poemas. ¿Sueles escribirlos en el momento y lugar en que recibes la inspiración, o prefieres realizar una planificación previa, organizando el momento exacto en que vas a sentarte a componerlos y puede que incluso marcándote plazos para finalizarlos?

PR: Ninguna planificación, ni plazos, ni momento exacto ni nada parecido. Siempre voy acompañado de una libreta Moleskine, y, cuando aparece la idea, un concepto, un pensamiento, o simplemente algo que observo y que me llama la atención, busco con absoluta urgencia la libretita y anoto aquello que se me acaba de ocurrir.

Hace unos años perdí una de esas libretas y fue un desespero horrible. La busqué hasta casi volverme loco por mi casa y aquellos lugares que acostumbro a frecuentar, pero jamás apareció. Y yo sabía que allí había ideas para desarrollar, pero se perdieron con la libreta.

Y una cosa que me ocurre con frecuencia es que aparecen en mi cabeza ideas que me parecen dignas de ser escritas justo al acostarme, y también cuando estoy en la ducha de la mañana, y, si no la anoto de inmediato, se escapan por alguna rendija de mi cerebro. Así que duermo con una libreta en la mesita de noche y enciendo la luz y la escribo, cosa que irritaba a mi compañera sobremanera porque algunas noches me pasaba un par de horas encendiendo y apagando la luz; reconozco que tengo algún rasgo obsesivo en mi personalidad. Y, caso de estar en la ducha, salgo de la misma para anotar ese flash en un papel, con lo cual entro y salgo de la ducha como un poseso. También me ocurría cuando ejercía de publicitario, y era algo desesperante.

GTT: Hablemos ahora del poemario que va a ser publicado en breve por el Grupo Tierra Trivium, Las mujeres de mi vida. Sabemos que los poemas los escribiste a raíz de dos hechos luctuosos que marcaron tu vida, como fueron la pérdida de tu esposa y la de tu madre. ¿Consideras que los compusiste como parte de tu proceso de duelo y como parte de tu terapia de superación? ¿En qué medida piensas que te han ayudado a superar el duelo?

PR: Por supuesto que forman parte de mi duelo. Por supuesto. Como explico en el prólogo del poemario, tras el fallecimiento de mi compañera y de mi madre estuve tres años bloqueado mentalmente, y hecho casi un desecho humano en todo lo demás, por lo que fui incapaz de escribir nada en ese período de tiempo. Sin embargo, al inicio del año 2012 me animé a empezar a escribir de nuevo, y vomité todo lo que no había sido capaz de hacer en los tres años anteriores. Y me ayudó mucho, porque lloré mucho mientras escribía, lloré mucho cuando me corregía y lloré más cuando me releía. Y creo que eso me ayudó a que mis sentimientos no fuesen solo míos, porque compartí muchos escritos con amigos y amigas íntimos y pienso que ese compartir fue como una pomada para quemaduras o el hilo del cirujano para suturar una herida. No desaparece la herida, porque ahí estará para siempre, pero ayuda a suturar y cicatrizar.

GTT: ¿Has recibido ya alguna opinión acerca de los poemas incluidos en Las mujeres de mi vida por parte de personas cercanas a ti que hayan tenido ya la oportunidad de leerlos? ¿Cuál es la impresión que te han transmitido una vez finalizada su lectura?

PR: Sí. Tal y como comentaba en la pregunta anterior, algunos, no demasiados, de mis escritos los han leído mis íntimos, mis hermanos y alguna que otra persona. Pocos en todo caso. Y prácticamente todos me han dicho lo mismo: me comentan que mis escritos destilan amor por todos mis poros, amor físico y sentimental por una mujer, y amor por un ser único como era mi madre. Me dicen que ambas son para mí el objetivo único de mi vida: hacerlas felices, cuidarlas, mimarlas, adorarlas, provocar su risa, hacerme indispensables para las dos porque las dos lo son para mí.

Y tienen razón, porque aun hoy en día, nueve años después de su desaparición, cada mañana, cuando salgo de la imprescindible ducha para iniciar mi jornada, les dejo mensajes en el vaho del espejo para que recuerden que las he amado con toda la intensidad de la que soy capaz, que pienso en ellas todos los días, que no las olvido, que las necesito, y a veces le digo a mi mujer en voz alta: «Susan, hoy haré algo bueno por alguien, y cuando me pregunte por qué lo hago le diré que es por ti, porque tú me lo enseñaste, y si no me lo pregunta también se lo diré, para que sepa que un día yo viví acompañado por una mujer extraordinaria y que enseñaba a todos sin mediar palabra, solo con su mirada verde y su cabellera roja».

GTT: Explica a los lectores por qué les recomiendas la lectura de Las mujeres de mi vida, qué sensaciones crees que van a experimentar durante ella, cuáles piensas que van a perdurar tiempo después de haberla finalizado, e incluso, si te aventuras a ello, si crees que alguna persona puede llegar a experimentar un cambio sustancial y no ser la misma antes y después de su lectura.

PR: Empiezo por el final. No creo poder aspirar a liderar con mi escritura cambios sustanciales en la personalidad de nadie. Pero sí puedo transmitirle un mensaje de amor inmenso, aunque muchas veces esté rodeado de un sufrimiento tremendo, profundo, doloroso, punzante. Los lectores se encontrarán con un hombre destrozado y que en ocasiones pierde la esperanza y el deseo de seguir luchando por vivir, pero en el que siempre aparece o emerge la esperanza, que también es de color verde, como la esmeralda y los ojos de mi compañera, y la sangre, que es de color rubí como la cabellera de Susan, para proseguir la lucha del día a día, para intentar dar a los demás parte de lo mucho que me dieron las mujeres de mi vida.

Una íntima amiga mía, que me ayudó mucho en mi duelo, y lo sigue haciendo, me dijo una vez, no recuerdo ya cuándo, que muy posiblemente Susan había partido de esta vida para que yo pudiese seguir creciendo. Esa frase me impactó tremendamente, y si con mi poemario consigo lo que mi amiga con una sola frase tan sencilla como la citada consiguió, me sentiré tremendamente gratificado, porque esa frase sí cambió mi vida, mi comportamiento, mi manera de afrontar la vida y los problemas que te plantea.

Y si mi libro, además de ser mi terapia personal, que continuará hasta el fin de mis días, consigue que alguien sea en el futuro un poco mejor, solo un poquito, o a ratitos, que quiere decir más comprensivo, mejor amigo de sus amigos, mejor compañero, más tolerante, más abierto de pensamiento, más cálido, menos exigente con los otros, más humano, o simplemente que sepa o aprenda a ponerse en el lugar del otro, seré, aunque no lo sepa ni conozca a esa persona, tremendamente feliz, y Susan y mi madre también, y esa persona sabrá que ellas lo saben cuando contemple los atardeceres teñidos del rojo rubí y el verde de la esmeralda.

GTT: Muchas gracias, Paco, por esta amena y a la vez profunda y reflexiva charla. Desde el Grupo Tierra Trivium esperamos que todos nuestros amigos y lectores disfruten de la misma manera que yo de la emotiva lectura de la prosa poética cromática de Las mujeres de mi vida.