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El Relato Caleidoscópico de Alberto Blanco Rubio


Vigesimo primer Relato Caleidoscópico de Tierra Trivium

En esta vigesimo primera semana de El Relato Caleidoscópico el encargado de continuar la historia ha sido Alberto Blanco Rubio. Os recuerdo que podeís comentar esta entrada con el hashtag #RCaleidoscópico21, tanto en el twitter del Grupo Tierra Trivium (@TierraTrivium) como en el Facebook.

Para no romper la tradición, paso a recopilar los enlaces a las entradas anteriores, antes de dar paso al texto de Alberto.

Día 1 (Ignacio J. Dufour García)

Día 2 (Marta Sánchez Mora)

Día 3 (Rosario Curiel)

Día 4 (Dolores Ordóñez Pérez)

Día 5 (José Jesús García Rueda)

Día 6 (Ana Vigo)

Día 7 (Ana Boyero)

Día 8 (Juanjo Ramírez Mascaró)

Día 9 (Laura Orens)

Día 10 (Miguel Rodríguez)

Día 11 (Lara Fernández R.)

Día 12 (Paqui Ortega)

Día 13 (Juan Manuel Sánchez Moreno)

Día 14 (Jordi Rosiñol)

Día 15 (Estibaliz Burgaleta)

Día 16 (Marina Ezama Botas)

Día 17 (Eduardo S. Aznar)

Día 18 (Jacobo Feijóo)

Día 19 (Patricia Martín Rivas)

Volvieron los silbidos. Los silbidos. Los silbidos acusadores de la infancia son los cuchillos invisibles del presente. Los silbidos en la escuela.

[Onomatopeya de un silbido.]

Te silbaban por ser diferente, Elíseo. Por eso ahora estás maniatado. Por eso tu calvicie, estéril y aceitosa. Por eso los panes multiplicados que rodean tu cintura.

[Onomatopeya de todos los silbidos, simultánea, dolorosamente.]

223 miraba con satisfacción resbaladiza los recuerdos hirientes de Elíseo. Sabía que, para los Nuevos Humanos, recordar enladrillaba el camino hacia la sanación.

—No recuerdes, Elíseo. Olvídame. Olvida los indomables fueguitos de los silbidos.

Elíseo se obcecaba pretéritamente, obsesionado con los silbidos, inmovilizado por 223, /silbidos/, ciego, /silbidos/; y se retorcía en la camilla.

—Date cuenta, querido, de que el pasado está solidificando tu presente.

Y entonces los silbidos se agudizaron y se convirtieron en zinc, en tanques de zinc, y 223 carcajeó con malicia, en una risa que se hacía eco entre los silbidos.

—Hasta que no te desprendas de tu pasado, no podrás pasar a la categoría de Nuevo Humano, Elíseo. Borrarte la memoria de poco sirve, pues tu cerebro la recupera. Has vuelto a esta aula como si nada. ¿No te das cuenta?

—¿Y qué puedo hacer?

—Resucitar.

Día 20 (Sara Levesque)

—¿Cómo resucito si no estoy muerto?

—Estás muerto en vida. ¿No lo ves? —Elíseo, cada vez más confuso, observaba a 223—. Esas cadenas te las has acomodado tú sólito. Solo tú posees el valor de abrirlas y liberarte. Pero, por lo que acabo de ver, solo tienes huevos para hincharlos pensando en mis tetas. ¿Me equivoco?

223 se acercó mutando hasta Elíseo. Daba un paso disfrazada de enfermera sexy y, a la siguiente pisada, era su antigua profesora.

Elíseo palideció, no sin sentir una breve punzada de excitación por debajo de la cintura al pensar de nuevo en aquellos pechos repletos de sabores. Abrió la boca, pero su intangible voz le traicionó. No así su expresión.

—¿Quieres respuestas, pequeño? —223 hablaba con una golosa sonrisa satánica mientras le acariciaba la frente.

Elíseo afirmó con la mirada. Al mismo tiempo, asombrado, frunció el ceño al sentir la piel tan avinagrada de 223, de tacto desigual, como si le palpara con papel de lija.

—Esos grilletes son tu pasado. Tú mismo has permitido que te amarren, aferrándote al ayer porque te asusta lo que está por llegar. Por eso creas mundos diferentes. Por eso eres un autor mediocre. Por eso añades eslabones a tu esclavitud con cada tecla que aprietas.

Los ojos de Elíseo intentaban adentrarse en los de 223. Saltaban del derecho al izquierdo y vuelta a derecho, con movimientos cada vez más desesperados. Sentía como si hubiera una barrera entre ellos. No conseguía profundizar en su mirar.

—Dime ahora —223 pegó su tajante nariz a la del muchacho—, ¿para qué tienes huevos?

Día 21 (Alberto Blanco Rubio)

Elíseo se quedó mirando a 223 sin saber qué palabras debía utilizar. Tal vez fuese verdad que nunca había tenido valor para enfrentarse a sus propios miedos. Siempre había jugado a cobijarse entre líneas de tinta sin puntos, pero con muchas comas.

—¿No vas a decir nada, Elíseo? —223 observaba a su interlocutor con el gesto fruncido y un extraño brillo en sus ojos.

—Me vas a perdonar, 223, pero ya que dices que soy un escritor mediocre, tú también deberías mirar en tu interior y aceptar, de una vez, que no eres más que la luz de la imaginación de un genio. Jamás tendrás una forma definida más allá de los libros. —Elíseo hizo una pausa antes de continuar hablando. Poco a poco, comenzaba a recuperar el orgullo que había perdido unos minutos antes—. Y no trates de engañarme con tus disfraces. Tus caricias son los susurros de las hojas al unirse y tu corazón solo entiende de renglones abstractos.

223 guardó silencio. No se esperaba aquella respuesta por parte de Elíseo. El joven puso el capuchón a su bolígrafo, no sin antes haber escrito un punto sobre el papel. Después, dejó que la noche le atrapase en la página 223 de aquella misteriosa obra sobre la vida y la muerte.


La semana que viene volverán las entrevistas de La Buhardilla de Tierra Trivium y en en dos semanas volveremos a tener un nuevo relato de Elíseo.



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El Relato Caleidoscópico de Sara Levesque

Vigesimo Relato Caleidoscópico de Tierra Trivium

A modo de celebración de estas veinte semanas de Relato Caleidoscópico, hemos invitado a nuestra compañera Sara Levesque, de la que podeís leer sus colaboraciones cada viernes. Como es costumbre, os invitamos a comentar este relato con el hashtag #RCaleidoscópico20, tanto en el twitter del Grupo Tierra Trivium (@TierraTrivium) como en el Facebook.

Como no iba a ser de otra manera en esta vigesima entrada volvemos a recopilar los enlaces a las anteriores entradas del relato caleidoscópico, seguidas del texto de Sara Levesque.

Día 1 (Ignacio J. Dufour García)

Día 2 (Marta Sánchez Mora)

Día 3 (Rosario Curiel)

Día 4 (Dolores Ordóñez Pérez)

Día 5 (José Jesús García Rueda)

Día 6 (Ana Vigo)

Día 7 (Ana Boyero)
Día 9 (Laura Orens)
Día 12 (Paqui Ortega)
Día 14 (Jordi Rosiñol)
Día 18 (Jacobo Feijóo)
Su dedo pulsó el punto. Quizá el final, quizá el punto y aparte.
— Vaya volada llevas, hermano — le espetó un colega rastafari que estaba tirado en el sofá sacando humo de un cigarrillo de extraño olor.
Elíseo se quedó mirando la pantalla. Eso de hacer una novela caleidoscópica como las de Italo Calvino se le estaba yendo de las manos. Su cerebro procesaba a velocidad de resacoso y lo único que pudo hacer fue rascarse el culo.
—Y encima no has dejado ni un trago de vodka negro — añadió una choni desde el cuarto del fondo, acompañada por una risa de sonido tabernario de dios sabe quién.
Elíseo (cuyo verdadero nombre era Ignacio, pues Elíseo era su nick) miró de nuevo la yema de su dedo, la del punto. Dirigió ese dedo hasta la ventana del navegador que tenía el Twitter abierto y escribió: «Dios es un concepto de bar que mora en todos nosotros». No había terminado de escribirlo cuando ya alguien le estaba llamando fascista, otro le invitaba a unirse a su secta y un tercero amenazaba con denunciarlo.
—Los autores en calzoncillos sois escojonantes —interrumpió al fondo la voz de risa tabernaria justo cuando empezaba una canción de Los Pitufos Makineros.
Elíseo apuró lo que quedaba de vodka negro y le dio el último beso a su petardo de marihuana.
—Joder —pensó—. La que voy a liar ahora pulsando de nuevo el INTRO…

Volvieron los silbidos. Los silbidos. Los silbidos acusadores de la infancia son los cuchillos invisibles del presente. Los silbidos en la escuela.

[Onomatopeya de un silbido.]

Te silbaban por ser diferente, Elíseo. Por eso ahora estás maniatado. Por eso tu calvicie, estéril y aceitosa. Por eso los panes multiplicados que rodean tu cintura.

[Onomatopeya de todos los silbidos, simultánea, dolorosamente.]

223 miraba con satisfacción resbaladiza los recuerdos hirientes de Elíseo. Sabía que, para los Nuevos Humanos, recordar enladrillaba el camino hacia la sanación.

—No recuerdes, Elíseo. Olvídame. Olvida los indomables fueguitos de los silbidos.

Elíseo se obcecaba pretéritamente, obsesionado con los silbidos, inmovilizado por 223, /silbidos/, ciego, /silbidos/; y se retorcía en la camilla.

—Date cuenta, querido, de que el pasado está solidificando tu presente.

Y entonces los silbidos se agudizaron y se convirtieron en zinc, en tanques de zinc, y 223 carcajeó con malicia, en una risa que se hacía eco entre los silbidos.

—Hasta que no te desprendas de tu pasado, no podrás pasar a la categoría de Nuevo Humano, Elíseo. Borrarte la memoria de poco sirve, pues tu cerebro la recupera. Has vuelto a esta aula como si nada. ¿No te das cuenta?

—¿Y qué puedo hacer?

—Resucitar.

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Día 20 (Sara Levesque)

—¿Cómo resucito si no estoy muerto?

—Estás muerto en vida. ¿No lo ves? Elíseo, cada vez más confuso, observaba a 223. Esas cadenas te las has acomodado tú sólito. Solo tú posees el valor de abrirlas y liberarte. Pero, por lo que acabo de ver, solo tienes huevos para hincharlos pensando en mis tetas. ¿Me equivoco?

223 se acercó mutando hasta Elíseo. Daba un paso disfrazada de enfermera sexy y, a la siguiente pisada, era su antigua profesora.

Elíseo palideció, no sin sentir una breve punzada de excitación por debajo de la cintura al pensar de nuevo en aquellos pechos repletos de sabores. Abrió la boca, pero su intangible voz le traicionó. No así su expresión.

—¿Quieres respuestas, pequeño? 223 hablaba con una golosa sonrisa satánica mientras le acariciaba la frente.

Elíseo afirmó con la mirada. Al mismo tiempo, asombrado, frunció el ceño al sentir la piel tan avinagrada de 223, de tacto desigual, como si le palpara con papel de lija.

—Esos grilletes son tu pasado. Tú mismo has permitido que te amarren, aferrándote al ayer porque te asusta lo que está por llegar. Por eso creas mundos diferentes. Por eso eres un autor mediocre. Por eso añades eslabones a tu esclavitud con cada tecla que aprietas.

Los ojos de Elíseo intentaban adentrarse en los de 223. Saltaban del derecho al izquierdo y vuelta a derecho, con movimientos cada vez más desesperados. Sentía como si hubiera una barrera entre ellos. No conseguía profundizar en su mirar.

—Dime ahora 223 pegó su tajante nariz a la del muchacho, ¿para qué tienes huevos?


La semana que viene volverán las entrevistas de La Buhardilla de Tierra Trivium y en en dos semanas volveremos a tener un nuevo relato de Elíseo.

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El Relato Caleidoscópico de Patricia Martín Rivas

By Tamorlan - Photo taken by Tamorlan, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2004388

Decimonoveno Relato Caleidoscópico de Tierra Trivium

Y para finalizar esta semana del Día del Libro retomamos el Relato Caleidoscópico de una autora que ya ha pasado varias veces por La Buhardilla de Tierra Trivium, que no es otra que Patricia Martín Rivas. Esta semana os invitamos a comentar este relato con el hashtag #RCaleidoscópico19, tanto en el twitter del Grupo Tierra Trivium (@TierraTrivium) como en el Facebook.

Y para no olvidar las buenas costumbres os dejo los enlaces a las anteriores entradas del relato caleidoscópico, junto con el texto de Patricia Martín Rivas.

Día 1 (Ignacio J. Dufour García)

Día 2 (Marta Sánchez Mora)

Día 3 (Rosario Curiel)

Día 4 (Dolores Ordóñez Pérez)

Día 5 (José Jesús García Rueda)

Día 6 (Ana Vigo)

Día 7 (Ana Boyero)
Día 9 (Laura Orens)
Día 12 (Paqui Ortega)
Día 14 (Jordi Rosiñol)

Lo había dicho 223: los Nuevos Humanos carecéis de memoria. Sin embargo, Elíseo RECORDABA haber escuchado esa frase. ¿Un fallo de sistema? ¿Un bucle de protección roto? ¿O una oportunidad? ¿Quizá la única oportunidad?

Cerró los ojos con fuerza hasta que todo se apagó. Los párpados le dolían mientras trataba de incendiar de luces su oscuridad, sumando imágenes una tras otra. Las mesas del colegio de los Salesianos, los pechos turgentes de 223, la ciudad a vista de pájaro, retazos de su sueño y aquella forma sin nombre pero con tacto sólido: el diario de papel que aún quería leer. Una tormenta de flashes parpadeaba locamente en su pantalla interior hasta colapsarla. Pero cuanto más recordaba, más se suavizaba su respiración, más se aflojaban sus ligaduras metálicas y una sonrisa se abría cada vez más en su rostro.

Hasta que, de pronto, en su frente se aclaró el nombre del periódico, dónde y, sobre todo, por qué encontrarlo. Sin ataduras ni peso que lo retuvieran, Elíseo se levantó de la camilla, dio dos pasos y alcanzó el umbral de la habitación. Clavadas al suelo, la señorita Inmaculada gritaba con aspereza, 223 mostraba sus pechos turgentes y una silueta pixelada con millones de puntos grises tecleaba con furia frente a un monitor.

Mas todo en vano. Elíseo salió de la estancia y cerró la puerta por fuera.

Día 18 (Jacobo Feijóo)
Su dedo pulsó el punto. Quizá el final, quizá el punto y aparte.
— Vaya volada llevas, hermano — le espetó un colega rastafari que estaba tirado en el sofá sacando humo de un cigarrillo de extraño olor.
Elíseo se quedó mirando la pantalla. Eso de hacer una novela caleidoscópica como las de Italo Calvino se le estaba yendo de las manos. Su cerebro procesaba a velocidad de resacoso y lo único que pudo hacer fue rascarse el culo.
—Y encima no has dejado ni un trago de vodka negro — añadió una choni desde el cuarto del fondo, acompañada por una risa de sonido tabernario de dios sabe quién.
Elíseo (cuyo verdadero nombre era Ignacio, pues Elíseo era su nick) miró de nuevo la yema de su dedo, la del punto. Dirigió ese dedo hasta la ventana del navegador que tenía el Twitter abierto y escribió: «Dios es un concepto de bar que mora en todos nosotros». No había terminado de escribirlo cuando ya alguien le estaba llamando fascista, otro le invitaba a unirse a su secta y un tercero amenazaba con denunciarlo.
—Los autores en calzoncillos sois escojonantes —interrumpió al fondo la voz de risa tabernaria justo cuando empezaba una canción de Los Pitufos Makineros.
Elíseo apuró lo que quedaba de vodka negro y le dio el último beso a su petardo de marihuana.
—Joder —pensó—. La que voy a liar ahora pulsando de nuevo el INTRO…
By Tamorlan - Photo taken by Tamorlan, CC BY-SA 2.5, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=2004388
Día 19 (Patricia Martín Rivas)

Volvieron los silbidos. Los silbidos. Los silbidos acusadores de la infancia son los cuchillos invisibles del presente. Los silbidos en la escuela.

[Onomatopeya de un silbido.]

Te silbaban por ser diferente, Elíseo. Por eso ahora estás maniatado. Por eso tu calvicie, estéril y aceitosa. Por eso los panes multiplicados que rodean tu cintura.

[Onomatopeya de todos los silbidos, simultánea, dolorosamente.]

223 miraba con satisfacción resbaladiza los recuerdos hirientes de Elíseo. Sabía que, para los Nuevos Humanos, recordar enladrillaba el camino hacia la sanación. 

—No recuerdes, Elíseo. Olvídame. Olvida los indomables fueguitos de los silbidos.

Elíseo se obcecaba pretéritamente, obsesionado con los silbidos, inmovilizado por 223, /silbidos/, ciego, /silbidos/; y se retorcía en la camilla.

—Date cuenta, querido, de que el pasado está solidificando tu presente. 

Y entonces los silbidos se agudizaron y se convirtieron en zinc, en tanques de zinc, y 223 carcajeó con malicia, en una risa que se hacía eco entre los silbidos. 

—Hasta que no te desprendas de tu pasado, no podrás pasar a la categoría de Nuevo Humano, Elíseo. Borrarte la memoria de poco sirve, pues tu cerebro la recupera. Has vuelto a esta aula como si nada. ¿No te das cuenta?

—¿Y qué puedo hacer?

—Resucitar.


Con esta vuelta al interior de la historia dejamos a Elíseo luchando con sus fantesmas. La semana que viene como en Madrid tenemos un pequeño puente volverá el Relato Caleidoscópico de la mano de una nueva autora.

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Creadoras letras visita La Buhardilla de Tierra Trivium

Creadoras letras visita La Buhardilla de Tierra Trivium

Con motivo del día del libro de este año en La Buhardilla de Tierra Trivium queremos seguir hablando de esas grandes escritoras que fueron olvidadas por la historia, por decirlo finamente. Y por ello esta semana vamos a entrevistar a Teresa Hernández González, Virginia González Ventosa, Nela Linares Antequera, Patricia Martín Rivas y Ofelia E. Oliva López miembros del equipo de Creadoras de Órbita Diversa y artífices de que Doña Emilia Pardo Bazán disponga de una cita en la calle Huertas.

Ignacio J. Dufour García: Tras ver la primera de las citas de escritoras en el pavimento, ¿cómo surge la reivindicación de escritoras en la calle Huertas?

Fotografía realizada por Ignacio J. Dufour García, cedida a Tierra Trivium
Patricia Martín Rivas en la mesa de votación del pasado 23 de marzo

Patricia Martín Rivas​: La reivindicación surge al abrir los ojos ante la desigualdad, algo que sucedió gracias al feminismo. A pesar de que sentimos la cultura machista a lo largo de nuestras vidas, hay un antes y un después al tener contacto con el feminismo, ya que a lo que antes nos molestaba inconscientemente, ahora le podemos poner palabras. Así, antes de tener contacto directo con el feminismo, paseaba por la calle Huertas con los ojos cerrados; pero gracias a escuchar y leer a otras mujeres, las desigualdades entran en el plano de lo visible. En fin, cuando me di cuenta de que faltaban mujeres en Huertas, pensé en cómo reivindicar su presencia y, con influencias del arte performativo de reivindicación, se me ocurrió la idea de las tizas y los libros. Desde que se la conté al equipo de Órbita Diversa, se entusiasmaron con la idea y la hicieron realidad activando todos los mecanismos necesarios antes, durante y después. Desde luego, el trabajo posterior de gestión, comunicación, redes y realización de más actividades ha sido fundamental para llegar a donde estamos ahora: con las primeras citas de mujeres incrustadas en letras de cobre en la calle Huertas.

IJDG: ¿Os Esperabais la repercusión de la acción del 7 de enero de 2017?

Fotografía realizada por Ignacio J. Dufour García, cedida a Tierra TriviumPMR: ​Para nada. Al tratarse de la primera acción activista creada por mí, no esperaba en absoluto que hiciera tanto ruido y que llegara tan lejos. Obviamente, no hubiera sido posible sin el trabajo incansable de Órbita Diversa y #CreadorasLetras.

Ofelia E. Oliva López:​ Éramos optimistas, claro que sí. Sobre todo confiábamos en el apoyo de la red y las compañeras, porque somos muchas y diversas trabajando en materia de herstory y en la lucha feminista. Juntas en los últimos años hemos logrado mucho, incluida nuestra petición. Si bien es cierto, no esperábamos estar, en tan sólo 12 días, en el Pleno de Distrito Centro con la petición aprobada y con el apoyo de todos los grupos parlamentarios, menos la abstención del PP, así como, el interés de determinados medios de comunicación.

IJDG: ¿Qué os parece que la primera cita sea de Emilia Pardo Bazán?

Fotografía realizada por Ignacio J. Dufour García, cedida a Tierra Trivium
Virgina González Ventosa caracterizada como Emilia Pardo Bazán

Nela Linares Antequera: Justicia poética. Emilia fue pionera en muchas cosas, no sólo en el ámbito literario, también en el reivindicarse dentro de un mundo puramente masculino. Fue presidenta de la sección de literatura del Ateneo de Madrid, organizaba tertulias literarias en el salón de su casa, se separó de su marido cuando éste le pidió que dejase de escribir. Era —porque, entre otras cosas, su posición de noble se lo permitía— una mujer que aspiraba a la libertad que ellos ya disfrutaban. Y no reparó en una época que se le quedaba pequeña. Ella intentó acceder hasta tres veces a la Real Academia, era una incansable. Recibió insultos, burlas por saberse inteligente, creadora y literata. El problema no era que lo fuese, el problema, además, era que ella lo reivindicaba, lo exponía y reclamaba su posición. Emilia sacaba de quicio a más de uno. Que ella sea la primera es un honor, pero también una manera de hacerle justicia a su legado, a su lucha. Al fin y al cabo, entre muchas otras cosas, Emilia fue quien nos dejó uno de los mejores argumentos feministas: «que se otorgue al mérito lo que es sólo del mérito y no del sexo».

IJDG: El pasado 23 de marzo, además de celebrar la colocación de la inscripción de Emilia Pardo Bazán en el pavimento, se realizó una consulta vecinal para seleccionar las dos citas que se van a incluir a continuación, una de Rosalía de Castro y otra de María de Zayas, ¿cuáles fueron las frases elegidas en la consulta?

Fotografía realizada por Ignacio J. Dufour García, cedida a Tierra Trivium
Lectura de los resultados de la votación del 23 de marzo

Teresa Hernández González​: La cita de María de Zayas procede de su obra Novelas amorosas y ejemplares y es: «Las almas no son hombres ni mujeres: ¿qué razón hay para que ellos sean sabios y presuman que nosotras no podemos serlo?»

En cuanto a la cita de Rosalía de Castro es de su obra Lieders «Sólo cantos de independencia y libertad han balbucido mis labios, […] porque el patrimonio de la mujer son los grillos de la esclavitud.»

IJDG: Durante la consulta tres actrices hicieron de Emilia Pardo Bazán, María de Zayas y Rosalía de Castro, y en la mesa de votación se empleó una estética de principios del siglo XX, ¿Cómo se os ocurrió?

Virginia González Ventosa:​ Nos parecía importante que de alguna manera las tres escritoras que van a abrir camino yendo al pavimento de la calle Huertas estuvieran ese día representadas. Dada la andadura de Órbita Diversa en el artivismo y teniendo en cuenta que la asociación tiene un grupo teatral y varios proyectos en torno a las artes escénicas, y en confluencia con Jana Pacheco de Clásicas y Modernas, pensamos que lo mejor era traerlas al presente de la mano de la caracterización y la teatralización, revivirlas en nosotras del modo más respetuoso posible, homenajearlas pudiendo ser ellas.

IJDG: Además del equipo de creadoras, en la selección de frases han participado otras entidades. ¿Cómo ha sido este trabajo conjunto?

Fotografía realizada por Ignacio J. Dufour García, cedida a Tierra Trivium
Intervención de Jana Pacheco

OEOL: ​La cita de Emilia Pardo Bazán ha sido elegida por el Área de Cultura y Deporte del Ayuntamiento de Madrid. Las citas de María de Zayas Sotomayor y Rosalía de Castro, sí que han sido elegidas por nosotras. María de Zayas mano a mano con la Asociación Clásicas y Modernas, en concreto Jana Pacheco (escritora, dramaturga y directora de teatro, además de activista feminista) ha sido «una más» de nuestro equipo en los últimos meses. En el caso de Rosalía de Castro, nos pusimos en contacto con su Fundación (cuya sede está en Padrón, Galicia) y fueron ellas quienes propusieron la cita finalmente elegida. Personalmente me hizo muy feliz, en los mails que intercambiamos, ver la firma de la escritora y poeta gallega Chus Pato. Además del trabajo y aprendizaje, en materia herstory, que ha implicado para todas nosotras la petición y el proyecto Creadoras Letras, el trabajo conjunto con estas entidades está siendo una oportunidad de conocer y entablar relación con muchas mujeres y creadoras contemporáneas a las que admiramos y a quiénes, por supuesto, confiamos que el relato presente y futuro no borre sus letras de la memoria colectiva.

IJDG: Volviendo a la víspera de ese 7 de enero de 2017, ¿os esperabais conseguir las citas en tan breve tiempo?

OEOL: ​Han sido dos años arduos y no se nos han hecho cortos (risas). Aún así estamos muy satisfechas de cómo ha sido el proceso y la relación con todos los agentes implicados en él. También ha sido todo un aprendizaje lo que ha implicado el camino (sonríe). Y lo que queda por andar… diez autoras y citas por tener su lugar en cobre en la calle Huertas.

IJDG: Y ya hablando del futuro, ¿cómo será el proceso de selección de las citas y autoras que completarán las 13 autoras a semejanza de los 13 autores que ya están presentes en el pavimento de la calle Huertas?

OEOL: ​No los sabemos con seguridad. Sí tenemos el compromiso tanto del Área de Cultura y Deportes como de los/as responsables de Distrito Centro del Ayuntamiento de Madrid de mantenernos informadas de cada paso y hacerlo de forma colaborativa y participada. Por nuestra parte, el deseo es seguir colaborando en todo el proceso con el Consejo de las Mujeres del Municipio de Madrid (tal y como se establece en la resolución distrital en la que se aprobó la petición «Queremos escritoras en el Barrio de las Letras») y la Asociación Clásicas y Modernas, así como con las organizaciones o fundaciones de las propias escritoras en los casos que existen.

THG:​ Y el criterio es el mismo, que hayan habitado Madrid a lo largo de su vida, que su obra tenga reconocimiento y calidad y por último un criterio cronológico, es decir, desde el Siglo de Oro hasta el siglo XX.

Muchas gracias por visitar La Buhardilla de Tierra Trivium para hablarnos de las escritoras que estan y estarán en la calle Huertas y estáis invitadas para celebrar la instalación del resto de citas en el pavimento.

El próximo sábado volverá El Relato Caleidoscópico con un nuevo giro de la trama.

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El Relato Caleidoscópico de Jacobo Feijóo

Decimoctavo Relato Caleidoscópico de Tierra Trivium

Aunque tocaría este relato para el próximo sabado, por un fallo informatico, ha tocado adelantarlo una semana. Esta vez el encargado de Eliseo en El Relato Caleidoscópico es Jacobo Feijóo. Esta semana os invitamos a comentar este relato con el hashtag #RCaleidoscópico18, tanto en el twitter del Grupo Tierra Trivium (@TierraTrivium) como en el Facebook.

Como ya es tradición os dejo los enlaces a las anteriores entradas del relato caleidoscópico, junto con el texto de Jacobo Feijóo.

Día 1 (Ignacio J. Dufour García)

Día 2 (Marta Sánchez Mora)

Día 3 (Rosario Curiel)

Día 4 (Dolores Ordóñez Pérez)

Día 5 (José Jesús García Rueda)

Día 6 (Ana Vigo)

Día 7 (Ana Boyero)
 
 
Día 9 (Laura Orens)
 
 
 
Día 12 (Paqui Ortega)
 
 
Día 14 (Jordi Rosiñol)
 
 

La escena pareció desdibujarse para comenzar a tomar la forma de una clase de escuela. De la escuela de los Salesianos que recordaba a la perfección, un lugar en el que prefería no pensar pues en él se guardaban sus más profundos miedos, esos demonios privados que Elíseo tanto se había esforzado por enterrar y encerrar bajo siete candados.

Poco a poco, para terror de Elíseo, la escena a su alrededor se volvía más y más nítida y familiar y los recuerdos por tanto tiempo reprimidos comienzan a desarrollarse, como si de una obra teatral se tratase, delante del encadenado e impotente espectador, observó como su versión más joven se dejaba arrastrar por el mar negro de las emociones reprimidas y como las invisibles puñaladas que eran los comentarios hirientes comenzaban aquella macabra danza que le horrorizaba y fascinaba a partes iguales.

Quería gritar, instarle a su otro yo a luchar y a reaccionar, a levantarse contra los demonios de los sueños que convertían su vida en aquel peculiar infierno. Pero fue entonces cuando la figura dejó de mirar al escenario y se giró, echando a andar hacia Elíseo al tiempo que sonreía burlón y murmuraba:

—Recuerda.

Lo había dicho 223: los Nuevos Humanos carecéis de memoria. Sin embargo, Elíseo RECORDABA haber escuchado esa frase. ¿Un fallo de sistema? ¿Un bucle de protección roto? ¿O una oportunidad? ¿Quizá la única oportunidad?

Cerró los ojos con fuerza hasta que todo se apagó. Los párpados le dolían mientras trataba de incendiar de luces su oscuridad, sumando imágenes una tras otra. Las mesas del colegio de los Salesianos, los pechos turgentes de 223, la ciudad a vista de pájaro, retazos de su sueño y aquella forma sin nombre pero con tacto sólido: el diario de papel que aún quería leer. Una tormenta de flashes parpadeaba locamente en su pantalla interior hasta colapsarla. Pero cuanto más recordaba, más se suavizaba su respiración, más se aflojaban sus ligaduras metálicas y una sonrisa se abría cada vez más en su rostro.

Hasta que, de pronto, en su frente se aclaró el nombre del periódico, dónde y, sobre todo, por qué encontrarlo. Sin ataduras ni peso que lo retuvieran, Elíseo se levantó de la camilla, dio dos pasos y alcanzó el umbral de la habitación. Clavadas al suelo, la señorita Inmaculada gritaba con aspereza, 223 mostraba sus pechos turgentes y una silueta pixelada con millones de puntos grises tecleaba con furia frente a un monitor.

Mas todo en vano. Elíseo salió de la estancia y cerró la puerta por fuera.

https://commons.wikimedia.org/wiki/Category:Cigarette_rolling_papers#/media/File:Unrolled_joint.jpg

Día 18 (Jacobo Feijóo)
 
Su dedo pulsó el punto. Quizá el final, quizá el punto y aparte.
— Vaya volada llevas, hermano — le espetó un colega rastafari que estaba tirado en el sofá sacando humo de un cigarrillo de extraño olor.
Elíseo se quedó mirando la pantalla. Eso de hacer una novela caleidoscópica como las de Italo Calvino se le estaba yendo de las manos. Su cerebro procesaba a velocidad de resacoso y lo único que pudo hacer fue rascarse el culo.
—Y encima no has dejado ni un trago de vodka negro — añadió una choni desde el cuarto del fondo, acompañada por una risa de sonido tabernario de dios sabe quién.
Elíseo (cuyo verdadero nombre era Ignacio, pues Elíseo era su nick) miró de nuevo la yema de su dedo, la del punto. Dirigió ese dedo hasta la ventana del navegador que tenía el Twitter abierto y escribió: «Dios es un concepto de bar que mora en todos nosotros». No había terminado de escribirlo cuando ya alguien le estaba llamando fascista, otro le invitaba a unirse a su secta y un tercero amenazaba con denunciarlo.
—Los autores en calzoncillos sois escojonantes —interrumpió al fondo la voz de risa tabernaria justo cuando empezaba una canción de Los Pitufos Makineros.
Elíseo apuró lo que quedaba de vodka negro y le dio el último beso a su petardo de marihuana. 
—Joder —pensó—. La que voy a liar ahora pulsando de nuevo el INTRO…
 

Con este nuevo giro del caleidoscopio vamos a buscar a quien se atreva a seguir la historia de Eliseo tras la Semana Santa en la que este blog en su versión La Buhardilla no descansará con la entrevista al equipo de Creadoras de Órbita Diversa que estaba previsto publicar este sábado vispera del aniversario de la proclamación de la II República y que saldrá el próximo sabado.

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El Relato Caleidoscópico de Eduardo S. Aznar

Decimoseptimo Relato Caleidoscópico de Tierra Trivium

Para este mes de abril retomamos El Relato Caleidoscópico de la mano de Eduardo S. Aznar. Esta semana os invitamos a comentar este relato con el hashtag #RCaleidoscópico17, tanto en el twitter del Grupo Tierra Trivium (@TierraTrivium) como en  el Facebook.

Y para no perder las buenas costumbres, os dejo los enlaces a las anteriores entradas del relato caleidoscópico, antes de dar el testigo a Eduardo S. Aznar.

Día 1 (Ignacio J. Dufour García)

Día 2 (Marta Sánchez Mora)

Día 3 (Rosario Curiel)

Día 4 (Dolores Ordóñez Pérez)

Día 5 (José Jesús García Rueda)

Día 6 (Ana Vigo)

Día 7 (Ana Boyero)
Día 9 (Laura Orens)
Día 12 (Paqui Ortega)
Día 14 (Jordi Rosiñol)

—¿Una enfermera pícara de pechos turgentes, Eliseo?, ¿en serio? Si llego a saber que tenías una imaginación tan anodina elijo a otro sujeto. Esperaba más de los Nuevos Humanos, la verdad.

Eliseo, hecho un lío, comprobó si seguía maniatado: pues sí. Pero frente a él ya no estaba la enfermera sexy, sino una mujer de más de sesenta años, en absoluto turgente y que le recordaba a alguien, aunque no acababa de saber quién. Eliseo se sentía mareado, confuso y además le dolían los huevos después del calentón. No entendía nada.

—No entiendo nada —dijo, lógicamente.

La anciana suspiró. Ella tampoco parecía muy feliz. Entonces cayó en la cuenta. Esa expresión de hastío y profunda decepción de ella hizo saltar un clic en su interior:

—¡Coño! La señorita Inmaculada.

—Al menos me has reconocido —dijo ella.

Ni Nuevos Humanos ni ordenadores de sueños, esto era una pesadilla. Sin más. ¿Por qué si no iba a soñar con la profesora de matemáticas que tuvo en primero de Bachillerato en Salesianos?

—¡Cancelar! ¡Cancelar! ¡Cancelar! —gritó Eliseo con desesperación.

La escena pareció desdibujarse para comenzar a tomar la forma de una clase de escuela. De la escuela de los Salesianos que recordaba a la perfección, un lugar en el que prefería no pensar pues en él se guardaban sus más profundos miedos, esos demonios privados que Elíseo tanto se había esforzado por enterrar y encerrar bajo siete candados.

Poco a poco, para terror de Elíseo, la escena a su alrededor se volvía más y más nítida y familiar y los recuerdos por tanto tiempo reprimidos comienzan a desarrollarse, como si de una obra teatral se tratase, delante del encadenado e impotente espectador, observó como su versión más joven se dejaba arrastrar por el mar negro de las emociones reprimidas y como las invisibles puñaladas que eran los comentarios hirientes comenzaban aquella macabra danza que le horrorizaba y fascinaba a partes iguales.

Quería gritar, instarle a su otro yo a luchar y a reaccionar, a levantarse contra los demonios de los sueños que convertían su vida en aquel peculiar infierno. Pero fue entonces cuando la figura dejó de mirar al escenario y se giró, echando a andar hacia Elíseo al tiempo que sonreía burlón y murmuraba:

—Recuerda.

Imagen cedida al Grupo Tierra Trivium por Ignacio J. Dufour García
Día 17 (Eduardo S. Aznar)

Lo había dicho 223: los Nuevos Humanos carecéis de memoria. Sin embargo, Elíseo RECORDABA haber escuchado esa frase. ¿Un fallo de sistema? ¿Un bucle de protección roto? ¿O una oportunidad? ¿Quizá la única oportunidad?

Cerró los ojos con fuerza hasta que todo se apagó. Los párpados le dolían mientras trataba de incendiar de luces su oscuridad, sumando imágenes una tras otra. Las mesas del colegio de los Salesianos, los pechos turgentes de 223, la ciudad a vista de pájaro, retazos de su sueño y aquella forma sin nombre pero con tacto sólido: el diario de papel que aún quería leer. Una tormenta de flashes parpadeaba locamente en su pantalla interior hasta colapsarla. Pero cuanto más recordaba, más se suavizaba su respiración, más se aflojaban sus ligaduras metálicas y una sonrisa se abría cada vez más en su rostro.

Hasta que, de pronto, en su frente se aclaró el nombre del periódico, dónde y, sobre todo, por qué encontrarlo. Sin ataduras ni peso que lo retuvieran, Elíseo se levantó de la camilla, dio dos pasos y alcanzó el umbral de la habitación. Clavadas al suelo, la señorita Inmaculada gritaba con aspereza, 223 mostraba sus pechos turgentes y una silueta pixelada con millones de puntos grises tecleaba con furia frente a un monitor.

Mas todo en vano. Elíseo salió de la estancia y cerró la puerta por fuera.


Así con la recuperación de la memoría de Elíseo le cedemos el testigo al siguiente autor y mientras tanto os invito a leer la entrevista al equipo de Creadoras de Órbita Diversa que publicaremos el próximo sabado.

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Entrevista a Irene M. Morgado

Irene M. Morgado visita La Buhardilla de Tierra Trivium

Tras el pequeño parentesis de la semana pasada con la vuelta de El Relato Caleidoscópico de la mano de Marina Ezama Botas retomamos nuestro especial de entrevistas en La Buhardilla de Tierra Trivium de la mano de Irene M. Morgado psicóloga y socióloga especializada en recursos humanos y autora de las charlas El Feliz Developer, Developers y Demás Parientes entre otras. Nos ha parecido interesante contar con su presencia en este ciclo de entrevistas con motivo del ocho de marzo dada su experiencia en el sector informático. Podéis seguirla en Twitter (@IrnMM).

Ignacio J. Dufour García: La semana pasada, nuestra invitada participó en el T3chFest 2019 que se celebró en la Universidad Carlos III de Madrid, con la charla Developers y Demás Parientes, continuación de la charla El Feliz Developer realizada el año anterior. ¿Qué te lleva a analizar el entorno de los informáticos desde una óptica ajena a la ingeniería?

Irene M. Morgado: Mientras estudiaba la carrera de Sociología en la Universidad Carlos III de Madrid, tuve la oportunidad de formar parte de la Delegación de Estudiantes donde trabajaba de manera muy estrecha con compañeros de la Escuela Politécnica. Así empecé a conocer mejor el perfil del ingeniero. Además, me llamaba especialmente la atención una asignaturas que la decana de Sociología impartía en el campus técnico, llamada sociología del ingeniero, en la que los fenómenos sociales se aplicaban al ámbito de los perfiles que estudiaban en la Escuela Politécnica. Cuando llegó el momento de comenzar mi Trabajo de Fin de Carrera, quise profundizar en este área. Con la ayuda de mi tutores y de mis compañeros estudiantes de ingeniería, que se prestaron como objetos de estudio, y que me cedieron tanto espacio como recursos, pude realizar una investigación sobre ellos que duró un par de años. Mi interés en el perfil del ingeniero, y más concretamente en el del ingeniero informático, no ha disminuido desde entonces. A eso podemos sumarle que trabajo en comunicación y recursos humanos dentro de empresas tecnológicas; este nuevo estudio era algo que simplemente necesitaba hacer para poder conocer mejor a la gente para la que trabajo.

IJDG: Tus charlas son alabadas por muchos profesionales de la ingeniería, principalmente del sector que ha sido objeto de tu estudio. ¿A qué crees que es debido?

IMM: Yo creo que lo que hay es interés en este tema. Me alegro de que sea algo de lo que se empieza a hablar. Me preocupa que quede solo en el postureo, y no en la acción. Pienso que hay que ir mucho más allá de la mera apariencia, del departamento al que llamamos People, pero que sigue pensando en los humanos como recursos, que se centra solo en la selección y no en la calidad del tiempo de las personas dentro de la organización, ni en su plan de carrera. Los profesionales del sector de la informática están cansados de que se les vea como freaks. Son personas, exactamente igual que el resto de los profesionales. Las empresas tecnológicas que disponen de recursos y que han superado la crisis, se ven envueltas en un mercado salvaje en el que las personas deciden en qué empresas quieren trabajar. Es hora de que las organizaciones se preocupen de cómo cuidar a sus profesionales. De eso trata el estudio, y creo que a todos nos gusta que nos traten bien. Por eso pienso que despierta interés.

IJDG: Aunque esta revista se centra principalmente en el arte y la literatura, aun no hemos invitado a ningún desarrollador, creo que hay mucho en común, ya que ellos usan sus lenguajes para crear otros mundos como los escritores usamos nuestras palabras para crear historias. ¿Qué aspectos de los resultados de tu estudio entiendes que pueden extenderse a otros sectores como el literario?

IMM: Hay una frase con la que últimamente empiezo todas las charlas que es el lenguaje construye la realidad. Una de las técnicas de análisis que se utiliza durante todo el estudio es el análisis del discurso, en el que se tiene en cuenta cómo se expresan los ingenieros, su manera de hablar. En estas charlas hablamos y reflexionamos de las consecuencias que tiene usar a la ligera palabras como «normal», afirmaciones categóricas, definiciones y conceptos sociales, alusiones al género… lo que decimos y cómo lo decimos tanto de manera oral como escrita, tiene mucho poder. El lenguaje no solamente crea historias ficticias: crea la realidad del día a día en el que nos desenvolvemos de manera personal y profesional, y es muy importante tenerlo en cuenta.

IJDG: Previamente a tus participaciones en el T3chFest has tenido un programa periódico en la radio del GUL (Grupo de Usuarios de Linux de la Universidad Carlos III de Madrid) que se llamaba Irene Tonight, ¿Cómo surge Irene Tonight?

IMM: Fue precisamente a raíz de mi proyecto final de carrera, hablando del tema con un conocido que asistió a un curso que impartí sobre habilidades sociales en la universidad. Él participaba en un podcast, al que me invitaron a compartir los resultados del estudio. después de ese día me invitaron a colaborar con ellos de vez en cuando. La cosa cuajó entre los oyentes, y mis compañeros fueron tan insensatos de proponer que hiciéramos un programa monográfico, en el que habláramos en profundidad de habilidades sociales y profesionales enfocado al mundo de la ingeniería. La verdad es que no puedo dejar de estar agradecida por la oportunidad. ¡Y ahora tenemos muchas ganas de retomarlo…!

IJDG: ¿Qué temas tratabas en tu programa?

IMM: Intentábamos, mediante casos prácticos, hablar de situaciones que pudieran darse en la vida real tanto profesional como académica de los estudiantes de ingeniería y los profesionales del sector. Los programas tratan diferentes temas: gestión del estrés, entrevistas de trabajo, adaptación al cambio… los compañeros del estudio de grabación que participan también en el programa son ingenieros, y aportan una visión real muy interesante sobre la teoría.

IJDG: Al hilo del pasado 8 de marzo y siendo tu campo de estudio los ingenieros, ¿has encontrado algún tipo de reticencia al respecto por temas de genero?

IMM: Se da un caso curioso en este colectivo. Como sabes la informática empezó siendo un sector propio de mujeres, con el tiempo cada vez hubo más hombres y, aunque durante unos años el número de mujeres matriculadas en la universidad subió, últimamente se ha observado un descenso en el número de universitarias informáticas. Hay mucha reflexión al respecto, sobre si es un problema de pocas referentes femeninas, si es necesaria una reflexión sobre el sistema educativo, si existe una discriminación en el acceso a los puestos y en el ascenso, así como un techo de cristal real. Creo que todas estas teorías son ciertas. El ambiente de trabajo para mujeres, que suponen el 50% de la población, es en la mayoría de los casos más hostil que para sus compañeros hombres, aunque a veces no seamos conscientes de ello. Existe discriminación no solo en la selección, si no también durante el crecimiento profesional debido en muchos casos a las peticiones de conciliación. Por eso es fácil que no tantas mujeres como nos gustaría se animen a crecer y desarrollarse profesionalmente en el sector de la ingeniería informática. Sin embargo creo que es algo que está empezando a cambiar. Programas como Adalab, que apuestan por la inclusión, y las comunidades enfocadas a las mujeres tecnólogas, están ayudando mucho a concienciar sobre la importancia de la mujer dentro de este sector.

IJDG: ¿Cómo crees que influye el estereotipo en la cantidad de informáticas que hay actualmente?

IMM: Puede causar rechazo a la hora en la que una niña decide hacia dónde quiere orientar su futuro. Por eso es tan importante que en nuestro día a día nos tomemos en serio cómo podemos actuar para hacer que sí el sueño de una niña es ser informática, tenga las mismas oportunidades de alcanzarlo que sí su sueño es ser veterinaria, enfermera, profesora, o cualquier otra profesión. Perpetuar el estereotipo solo conseguirá que nos perdamos una visión del mundo mucho más rica, una generación de productos digitales mucho más sesgada, un diseño de inteligencia artificial no realista. Un mundo tecnológico, en definitiva, en el que las mujeres no hayan dicho nada.

IJDG: ¿Has sentido que en la ingeniería y en concreto en la informática, haya cierta reticencia a contratar a las mujeres por el simple hecho de ser mujeres?

IMM: Creo que en algunas empresas sigue existiendo el miedo y el prejuicio hacia este colectivo (¿se quedará embarazada? ¿Será tan capaz como otro desarrollador? ¿Podrá asumir el liderazgo de un equipo?), pero no de manera diferente al prejuicio que hay en otro sector. Lo bueno es que cada vez más a los responsables de selección se les pide por favor incorporar en la medida de lo posible a mujeres. Existe incluso cierta discriminación positiva en muchos procesos de selección, aunque todavía es muy difícil encontrar currículums de mujeres. Lo importante realmente es lograr que si una persona se incorpora a una organización lo haga por sus propios méritos y, aún más importante, que desee quedarse en esa organización porque encuentre en ella un ambiente sano donde quieras ir creciendo como profesional. Y eso lo logramos entre todos

IJDG: Dejando tus estudios a un lado, ¿nos podrías hablar de tus referentes?

IMM: A nivel sociológico, desde luego la primera persona que me enseñó que era posible unir la ingeniería y la sociología, María Victoria Gómez. A partir de ahí, he bajado los estudios en la sociología de las organizaciones, y a las metodologías de trabajo con enfoque en la evaluación de proyectos, pero sobre todo me he enfocado a la filosofía opensource para poder expandir mi conocimiento y profundizar en la comunidad tecnológica.

IJDG: Como en La Buhardilla de Tierra Trivium no podemos dejar pasar la ocasión de hablar aunque sea brevemente de literatura, ¿Cuál es tu genero literario favorito?

IMM: ¡Ni te imaginas lo que me apasiona la lectura! En mi habitación siempre ha habido dos filas de libros, porque no cabían en las estanterías, y mis padres me han leído desde muy pequeña. Disfruto de prácticamente cualquier género, y aunque últimamente por razones profesionales he leído más ensayo, me encanta el misterio, el género fantástico, el histórico… no sabría elegir solo uno. Aunque creo que mi lectura favorita es la saga de Corfú de Durrell.

IJDG: ¿Prefieres la novela o el relato corto?

IMM: Generalmente, la novela. Aunque tanto [Roald] Dalh como [Edgar Alan] Poe como [Conan] Doyle tienen relatos muy buenos.

IJDG: Muchas gracias Irene por acompañarnos en este maravilloso rato con el que hemos querido abrir nuestra humilde Buhardilla a otras mujeres en este mes de marzo tan reivindicativo, y para finalizar, ¿nos podrías hablar de tus futuros proyectos?

IMM: Me encantaría poder continuar con el estudio. Creo que es algo que nunca podré acabar del todo jaja porque siempre estará en continua evolución. Por otro lado, retomar el podcast, y voy a seguir colaborando con algunos blogs y proyectos de formación relacionados con la tecnología y preocupados por el entorno profesional.

A los que no hayan tenido la oportunidad de ver las charlas de Irene, os las recomiendo encarecidamente, mientras hacéis tiempo hasta el sábado que viene con una nueva entrevista de este ciclo alrededor del ocho de marzo aunque eso no quiere decir que no sigamos entrevistando a mujeres el resto del año. Antes de cerrar las ventanas de La Buhardilla de Tierra Trivium hasta el próximo sábado queremos desearle a Irene M Morgado mucha suerte en la continuación de su estudio y el resto de sus proyectos, sobre los que esperamos charlar de nuevo en esta buhardilla.

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El Relato Caleidoscópico de Marina Ezama Botas

14_Tamara_de_Campos_Hospital_San_Juan_Jerusalen_Museo_lou Description Español: Támara de Campos (Palencia, España). Sede del Ayuntamiento en el edificio románico que fue la iglesia de la Orden de San Juan de Jerusalén. Estancia dedicada a museo etnográfico. Pupitres de la antigua escuela. Date 10 August 2014, 12:44:39 Source Own work Author Lourdes Cardenal

Decimosexto Relato Caleidoscópico de Tierra Trivium

En esta tercera semana de este mes de marzo, recuperamos a Elíseo de la mano de Marina Ezama Botas. Esta semana os invitamos a comentar este relato con el hashtag #RCaleidoscópico16, tanto en el twitter del Grupo Tierra Trivium (@TierraTrivium) como en  el Facebook.

Y como ya es tradición os dejo con los enlaces a las anteriores entradas del relato caleidoscópico, antes de dar paso al fragmento de Marina Ezama Botas.

Día 1 (Ignacio J. Dufour García)

Día 2 (Marta Sánchez Mora)

Día 3 (Rosario Curiel)

Día 4 (Dolores Ordóñez Pérez)

Día 5 (José Jesús García Rueda)

Día 6 (Ana Vigo)

Día 7 (Ana Boyero)
Día 9 (Laura Orens)
Día 12 (Paqui Ortega)
Día 14 (Jordi Rosiñol)

Al ver completamente desnuda a 223, se felicitó a si mismo por el buen gusto que siempre había tenido a la hora de imaginar envoltorios de piel femenina, y pensó que después de tan incomprensible y angustioso trajín futurista, se merecía aprovechar las circunstancias que se le iban descubriendo para relajarse entre los brazos de 223.

La fue observando detenidamente, el tiempo estaría detenido mientras él quisiera, y la prisa delante de semejante diosa no existía. A través de los ojos ardientes sostenía la mirada en el abundante cabello cayendo ensortijado sobre la desnudez de unos hombros perfectos, desnudos y mullidos. El cuerpo despojado de ropa de Eliseo temblaba de calor, se humedecía perlado de sudor bajo la lujuriosa y dominante mirada de 223, la piel abrazaba débil sus carnes, su respiración acelerada le mareaba, y bajo su vientre cosquilleaba sensual de gusto. Una medio sonrisa dibujaba la comisura de los carnosos labios de ella, un gesto libidinoso le hacía controlar la situación, él la había vestido humana, por 223 le iba hacer sentir lo que nunca, ni él mismo había conseguido en sus más locas noches de pasión a solas con su imaginación. Picara, 223 apartó un mechón de pelo que tapaba la oscura y gran aureola presidida por un pezón turgente sobre el pecho desafiante a la ley de la gravedad, él seguía paralizado cuando ella le cogió la mano y la acercó despacio, lentamente la atrajo hacia su seno, y a pocos milímetros, sintiendo ya el fuego que desprendía, suavemente le freno, no había contacto físico, pero aun así comenzaba a sentir un placer como nunca le sucedió antes del despertar en la nueva dimensión.

—¿Una enfermera pícara de pechos turgentes, Eliseo?, ¿en serio? Si llego a saber que tenías una imaginación tan anodina elijo a otro sujeto. Esperaba más de los Nuevos Humanos, la verdad.

Eliseo, hecho un lío, comprobó si seguía maniatado: pues sí. Pero frente a él ya no estaba la enfermera sexy, sino una mujer de más de sesenta años, en absoluto turgente y que le recordaba a alguien, aunque no acababa de saber quién. Eliseo se sentía mareado, confuso y además le dolían los huevos después del calentón. No entendía nada.

—No entiendo nada —dijo, lógicamente.

La anciana suspiró. Ella tampoco parecía muy feliz. Entonces cayó en la cuenta. Esa expresión de hastío y profunda decepción de ella hizo saltar un clic en su interior:

—¡Coño! La señorita Inmaculada.

—Al menos me has reconocido —dijo ella.

Ni Nuevos Humanos ni ordenadores de sueños, esto era una pesadilla. Sin más. ¿Por qué si no iba a soñar con la profesora de matemáticas que tuvo en primero de Bachillerato en Salesianos?

—¡Cancelar! ¡Cancelar! ¡Cancelar! —gritó Eliseo con desesperación.

14_Tamara_de_Campos_Hospital_San_Juan_Jerusalen_Museo_lou<br /> Description<br /> Español: Támara de Campos (Palencia, España). Sede del Ayuntamiento en el edificio románico que fue la iglesia de la Orden de San Juan de Jerusalén. Estancia dedicada a museo etnográfico. Pupitres de la antigua escuela.<br /> Date 10 August 2014, 12:44:39<br /> Source Own work<br /> Author Lourdes Cardenal

Día 16 (Marina Ezama Botas)

La escena pareció desdibujarse para comenzar a tomar la forma de una clase de escuela. De la escuela de los Salesianos que recordaba a la perfección, un lugar en el que prefería no pensar pues en él se guardaban sus más profundos miedos, esos demonios privados que Elíseo tanto se había esforzado por enterrar y encerrar bajo siete candados.

Poco a poco, para terror de Elíseo, la escena a su alrededor se volvía más y más nítida y familiar y los recuerdos por tanto tiempo reprimidos comienzan a desarrollarse, como si de una obra teatral se tratase, delante del encadenado e impotente espectador, observó como su versión más joven se dejaba arrastrar por el mar negro de las emociones reprimidas y como las invisibles puñaladas que eran los comentarios hirientes comenzaban aquella macabra danza que le horrorizaba y fascinaba a partes iguales.

Quería gritar, instarle a su otro yo a luchar y a reaccionar, a levantarse contra los demonios de los sueños que convertían su vida en aquel peculiar infierno. Pero fue entonces cuando la figura dejó de mirar al escenario y se giró, echando a andar hacia Elíseo al tiempo que sonreía burlón y murmuraba:

—Recuerda.


Tras este fugaz recuerdo de Elíseo le volvemos a dejar hasta una nueva vuelta del caleidoscopio ya en el mes de abril.

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Entrevista a Iria y Selene

Selene M. Pascual e Iria G. Parente visitan La Buhardilla de Tierra Trivium

Tras este multitudinario 8 de Marzo en el que nuestras invitadas de hoy han llenado la cuesta de Moyano de libros escritos, editados o en los han colaborado mujeres, a fin de mostrar su importancia en la literatura, os invitamos a compartir La Buhardilla de Tierra Trivium con dos de las autoras más potentes del panorama literario, Iria G: Parente y Selene M. Pascual. Autoras de la saga de novelas «Marabilia» (Sueños de piedra, Títeres de la magia, Ladrones de libertad, Jaulas de seda, …), de la saga de novelas «Secretos de la luna llena» (Alianzas, Encuentros y Despedidas), de las novelas Rojo y oro y Antihéroes, así como de su última saga «El dragón y el unicornio» que da comienzo con El orgullo del dragón, recientemente publicada. Ambas son muy activas en las redes sociales y podéis seguirlas en sus Twitters personales (@iriagparente) (@SelenePetalos) , así como en su Twitter literario @iriayselene, también las podéis encontrar en su Facebook  IriaySelene y en su web Creando entre dos.

Ignacio J. Dufour García: Bienvenidas a la Buhardilla de Tierra Trivium en la que deseo que os encontréis como en casa. Mientras preparaba esta entrevista me ha sorprendido encontrarte con que la mayor parte de vuestra obra conjunta son sagas literarias. ¿Es algo que prevéis al crear una nueva historia, si va a ser el inicio de una nueva saga o una novela aislada?

Iria G. Parente: Depende. Algunas historias sí que tenemos claro que formarán una saga desde el principio, igual que otras sabemos que serán autoconclusivas.

Imagen de Elena Diaz, facilitada a Tierra Trivium por Iria y Selene
Fotografía realizada por Elena Díaz

Selene M. Pascual: En ciertos casos, sin embargo, a medida que vamos desarrollando la historia nos damos cuenta de que tiene demasiados matices como para desarrollarlas en un solo tomo. Nos pasó con la saga Marabilia, por ejemplo, que al terminar de escribir Sueños de piedra nos percatamos de que había una historia mucho más grande que contar que simplemente el primer volumen. Y nos volvió a pasar con El orgullo del dragón, que al principio de todo iba a ser autoconclusivo y en cuanto empezamos a desarrollar a los personajes supimos que no habría manera de encajar sus historias si no era en una bilogía.

IJDG: A la hora de empezar a crear una nueva saga como en el caso de «El dragón y el unicornio», ¿Qué es lo primero que os planteáis?

IGP: Con cada saga es diferente. En el caso de esta última, lo primero que nos planteamos fue el mundo y las dos naciones que lo dominan. Nos esforzamos por construirlas desde cero y marcar sus diferencias.

SMP: Creamos ambos países por separado, como si fueran dos universos completamente diferentes, incluso si se encuentran en el mismo planeta, separadas por un océano. Creamos sus paisajes, sus ciudades, sus costumbres e incluso sus comidas. Nos inventamos celebraciones y religiones e intentamos que se diferenciaran a base de todas esas características.

IJDG: Siguiendo con vuestra última novela, durante las últimas semanas habéis ido publicando algunas cosas sobre las sociedades en las que se desarrolla la novela, una de las cosas que más me ha sorprendido han sido los calendarios. ¿Cómo de importante es el calendario en una historia de fantasía?

IGP: Los calendarios, como el lenguaje mismo o nuestras creencias, no dejan de ser una construcción humana, arbitraria. ¿Por qué hemos decidido que nuestro año se componga de 12 meses? ¿Por qué hay meses con 28 días, 30 o 31? Así que decidimos que si queríamos crear un mundo desde cero también teníamos que crear su propio calendario.

SMP: Sus propios calendarios, porque es de esperar que si dos países dentro de ese mundo no tienen relación, tampoco lo tenga su manera de medir el tiempo. Al final es otro más de los elementos que diferencian Gineyka de Viria. Otra más de las cosas que separan a estas dos naciones.

IJDG: Además del tema de los calendarios, me resultó curiosa la idea de las frases con las que abrís cada capítulo ¿cómo se os ocurrió?

IGP: La novela bebe en gran medida de las novelas decimonónicas, así que decidimos hacer nuestro propio homenaje. Tomamos las frases iniciales de novelas, relatos, poesías y ensayos del siglo XIX y las adaptamos para que sirvieran de inicio a cada uno de los 50 capítulos de la novela.

SMP: Al principio era muy divertido, pero hacia la mitad empezó a ponerse difícil, sobre todo porque aunque se conservan muchísimos textos de ese siglo, era complicado que nos sirvieran para nuestro propósito sin que se notaran metidos con calzador.

IJDG: Una de las cosas que más me sorprendió cuando os conocí en Twitter, fue la forma en la que anunciáis cada nueva novela. Creando una historia como en el caso de la presentación de Antihéroes con el pasajero del metro que parecía salido de otro siglo, o dando pequeños avances de la novela llegando a publicar los primeros capítulos de la misma. ¿De dónde surge esta forma de presentar vuestras obras?

SMP: Eso hay que agradecérselo a la vena original y publicista de Iria, que tiene ideas para todo…

Imagen de Elena Diaz, facilitada a Tierra Trivium por Iria y Selene
Fotografía realizada por Elena Díaz

IGP: Es simplemente que me gusta el marketing y que creo que una campaña anunciando un libro no debería ser simplemente dejar la cubierta o la sinopsis y esperar a que la gente se fije en ella. ¿Por qué no hacerlo más interesante? ¿Por qué no involucrar al público lector desde el primer momento? Llama mucho más la atención y es entretenido tanto para ellas y ellos como para nosotras.

IJDG: Al hilo de Antihéroes, que es una de vuestras novelas que no pertenece a ninguna saga, ¿os habéis planteado escribir otra novela de esta misma temática?

IGP: La novela queda cerrada y, a la vez, hay cabos de los que podríamos tirar. Somos conscientes de ello y de que hay gente que nos pregunta mucho si habrá una segunda parte de Antihéroes, aunque fuera otra novela independiente, con otros personajes, simplemente tomando como base el mismo mundo.

SMP: Pero lo cierto es que no, que de momento no tenemos nada planeado así. Hay otros proyectos primero.

IJDG: ¿Que os llevó a ambientar una historia de fantasía en Madrid?

IGP: ¿Por qué no hacerlo? En la literatura fantástica anglosajona un montón de historias se ambientan en países de lengua inglesa para que su público lector se sienta identificado y para traer la magia a su mundo. ¿Por qué las escritoras y escritores españoles no podemos hacer lo mismo?

SMP: El hecho de que nos llegan un montón de referentes culturales extranjeros (especialmente estadounidenses) ha creado un imaginario en el que parece que la historia de fantasía no se pueda ambientar en nuestro país, pero lo cierto es que tenemos un montón de rincones fascinantes y una mitología riquísima que está todavía por explotar. Traigamos más historias a España; traigamos más magia a nuestras ciudades.

IJDG: Al diseñar un mundo de fantasía, ¿a qué le dais más importancia a que acompañe a los personajes o a que tenga una coherencia propia independiente de los personajes?

IGP: No creemos que sean dos cosas que estén reñidas. Los personajes y el mundo tienen que estar en sintonía: se supone que ellos viven en ese lugar y, por tanto, han crecido influidos por él, así que son inseparables de esa tierra, de sus costumbres, de su lengua y de su forma de vida.

SMP: Y, al mismo tiempo, el mundo ha de tener una coherencia independientemente de los protagonistas de su historia. Se supone que el worldbuilding ha de sostenerse incluso cuando aparece un ente ajeno: las reglas no cambiarán.

IJDG: Iria este año eres jurado del certamen 2000Romanticos, ¿Qué nos puedes contar de la experiencia?

IGP: En realidad llevo siéndolo ya varios años seguidos y es algo que me hace muy feliz. Me encanta ver que hay gente joven con tanto talento e iniciativas como esta que la apoya y trata de ayudarla. La experiencia de escuchar los relatos recitados por sus autores y autoras, además, es indescriptible.

Imagen de Elena Diaz, facilitada a Tierra Trivium por Iria y Selene
Fotografía realizada por Elena Díaz

IJDG: Hablando de premios literarios, ¿os esperabais ganar un Templis con vuestra novela Alianzas?

IGP: ¡Para nada! Era nuestra primera novela publicada por editorial y ni de lejos esperábamos que tuviera tan buena acogida. La revista El Templo de las Mil Puertas es un referente nacional en lo que a literatura juvenil se refiere y que se fijaran en nuestra novela y consideraran que no solo era digna de estar nominada sino de también ganar el premio fue algo impensable para nosotras.

IJDG: ¿Cómo recibisteis la noticia?

IGP: ¡Con incredulidad! Y con mucha ilusión, por supuesto.

SMP: Tenemos el diploma en el salón y yo a veces aún me quedo mirándolo, sin creérmelo. Cuando nos lo dieron dije que no me lo creía y a día de hoy creo que sigo sin hacerlo.

IJDG: Siendo tan activas en las redes sociales, ¿cómo lleváis el tema de que cualquiera de vuestros lectores os pueda decir si le ha gustado la novela y con qué parte o personaje se ha sentido identificado?

IGP: Es algo que nos gusta muchísimo. Para nosotras el contacto con nuestro público lector es una oportunidad de mejorar y de entablar debate. Esta relación tan cercana entre autor y lector era mucho más difícil hace unos años, así que creemos firmemente en que debemos aprovechar la oportunidad.

SMP: Además, saber que hay personas ahí fuera a las que nuestras novelas llenan o que pueden servir para pasar malos momentos o que se identifican con nuestros personajes es el mayor de los halagos.

IJDG: Por último, quisiera cerrar esta entrevista con una serie de preguntas sobre vuestra relación con la escritura. ¿Cuáles son vuestros referentes literarios y artísticos en general?

IGP: Probablemente tenemos demasiados como para enumerarlos todos. Pero creo que nuestra forma de concebir la literatura sería diferente sin todas las autoras que vinieron antes de nosotras, que el tiempo y el canon literario ha silenciado durante años.

SMP: También son muy importantes para nosotras nuestras compañeras de profesión. Nuestras amigas dentro del sector de la literatura juvenil, sin ir más lejos, a quienes apreciamos un montón y que nos enseñan cosas cada día y nos contagian su pasión por la escritura y por tratar de hacer de este tipo de literatura un lugar seguro en el que se promueva la tolerancia y la inclusividad.

IJDG: ¿A la hora de escribir sois más de mapa o brújula?

IGP: Somos brújula, sin duda, aunque de vez en cuando intentamos planificar un poco de antemano.

SMP: Y siempre nos suele salir mal. Nuestros personajes tienen demasiado carácter y no es hasta el momento de escribir que nos damos cuenta de que no podemos controlarlos: al final la planificación se nos cae a los dos capítulos. Aunque tenemos que decir que nos encanta el no saber qué nos depara la historia.

IJDG: ¿Qué os hizo empezar a escribir?

IGP: A mí, que a mis padres se les acabaran los cuentos que leerme. Me dije que si ya no había más, tendría que empezar a escribírmelos yo misma. Y así lo hice. Luego era yo la que se los leía a ellos.

SMP: En mi caso creo que fue que simplemente tenía demasiadas historias en la cabeza. Y me pudo el deseo de ponerlas por escrito.

IJDG: ¿Cómo terminasteis escribiendo novelas a cuatro manos?

IGP: Selene y yo llevábamos mucho tiempo leyéndonos la una a la otra cuando eso sucedió. Tuvimos algunos intentos de escribir juntas que nunca llegaron más allá de algunos capítulos. Lo que sí teníamos eran un montón de historias por separado. Ella había empezado una que a mí me fascinaba especialmente y le di tanto la lata para que continuara que al final se cansó y me dijo que si tanto quería saber cómo continuaba, la siguiese yo misma.

SMP: Y lo hizo. Si hay algo a lo que Iria no se pueda resistir es a un reto. Continuó la historia, que terminamos entre las dos y titulamos Pétalos de papel. Y diez libros más juntas después… aquí seguimos.

IJDG: Novela, relato, microrrelato, cuento… ¿Alguna preferencia?

IGP: Novela, aunque también nos atrevemos con los relatos de vez en cuando.

SMP: Lo bueno de la novela es que nos permite explayarnos. Algo que creemos que queda claro que nos gusta hacer, dado el tamaño de nuestros libros publicados.

IJDG: ¿hay algún género literario que os atraiga más?

IGP: Creo que se nota que tenemos preferencia por la fantasía: la gran mayoría de nuestras novelas pertenecen a este género, al fin y al cabo.

Imagen de Elena Diaz, facilitada a Tierra Trivium por Iria y Selene
Fotografía realizada por Elena Díaz

SMP: Lo que no significa que no queramos explorar más géneros, con el tiempo. Al fin y al cabo nunca nos hemos cerrado en banda a nada, y tampoco queremos quedarnos en un género para siempre: nos gusta probar cosas nuevas y experimentar.

IJDG: Y para terminar, ¿nos podéis hablar de vuestros próximos proyectos?

IGP: En este momento estamos escribiendo la quinta y última parte de la saga «Marabilia», que se publicará a finales de año, y después nos pondremos manos a la obra con la segunda parte de El orgullo del dragón.

SMP: Además, tenemos algunos proyectos más en mente, con los que todavía no hemos empezado pero a los que estamos deseando hincarles el diente, entre ellos uno de ciencia ficción.

Muchas gracias por concedernos este rato tan agradable charlando de fantasía y de literatura juvenil. Os deseamos la mayor de las suertes con vuestros futuros proyectos y estaremos encantados de volver a contar en la Buhardilla de Tierra Trivium con vuestra presencia cuando presentéis vuestra próxima novela. Y solo deciros que estamos encantados de conocer a autoras que además de crear su propia obra rescatan referentes literarias ajenas al canon literario oficial y crean acciones como la de ayer por la mañana en la cuesta Moyano. (De la que no hemos hablado en esta entrevista al haberse producido posteriormente a la realización de la misma).

La próxima semana tendremos nueva invitada sorpresa en La Buhardilla de Tierra Trivium que espero que os guste.

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Entrevista a Hertóricas Pioneras

Herstóricas Pioneras visitan La Buhardilla de Tierra Trivium

Para abrir este mes marzo y el especial sobre autoras que va a acoger La Buhardilla de Tierra Trivium queríamos a invitar a la Buhardilla de Tierra Trivium a treinta mujeres que transformaron la historia. Como lamentablemente no es posible que Concepción Arenal, Federica Montseny, María Moliner, Margarita Xirgú o la gran Emilia Pardo Bazán participen en esta reunión, en su lugar tendremos a Herstóricas Pioneras que están recuperando las figuras de estas mujeres y otras que fueron olvidadas por la historia. Y para ello han creado el juego de cartas Herstóricas Pioneras Mujeres que transformaron la Historia. Podéis encontrar más información de Herstóricas Pioneras en su web Herstóricas Pioneras y en sus redes sociales: Twitter (@herstoricas), instagram, (@herstoricas) y facebook (Herstóricas)

Imagen cedida a Tierra Trivium por Hertoricas PionerasIgnacio J. Dufour García: Es un placer contar con vuestra presencia en la Buhardilla de Tierra Trivium. Lo primero que me llamó la atención de vuestro proyecto fue el nombre de Herstóricas Pioneras, entiendo que tiene que ver con la herstory ¿estoy en lo cierto?

Herstóricas Pioneras: Realmente el nombre Herstóricas no surge con el juego sino algo antes cuando comenzamos todo este proyecto. Y cierto, la palabra viene del neologismo que juega con la palabra «history» (historia en inglés) para criticar la historiografía tradicional hecha por hombres y en la cual ellos están en el centro de la narrativa. «His story» (Su historia, la de él), etimológicamente no está relacionado, pero este maravilloso juego de palabras cambia el «his» (posesivo masculino) por el «her» (posesivo femenino), transformándolo en Herstory (Su historia, la de ella).

Y nosotras esta palabra decidimos castellanizarla para dar nombre a nuestra asociación y para nombrar a todas esas mujeres «herstóricas».

IJDG: ¿Cómo surgió la idea del juego de cartas?

HP: La idea ya estaba rondando nuestras cabezas pero la oportunidad de llevarlo a cabo surge cuando desde el Colectivo Autoras de Cómic nos piden si podríamos hacerles un taller sobre ilustradoras «herstóricas». Al aceptar nosotras el llevarlo a cabo, ellas nos preguntaron qué queríamos a cambio y aquí lo vimos claro, era la oportunidad perfecta para llevar a cabo nuestro juego de memoria de forma colaborativa con un colectivo lleno de mujeres ilustradoras.

IJDG: Cuando iniciasteis el crowdfunding del juego de cartas, ¿os esperabais la respuesta que habéis tenido?

HP: Sabíamos que la respuesta podría llegar a ser muy positiva por el conjunto de valores que tenía el juego y todo el proceso de producción del mismo y pensábamos que la gente que lo adquiriese seguro que iban a tener una respuesta muy positiva pero el alcance conseguido finalmente nos impresionó y nos hizo prepararnos para lo que podía ser una vez estuviese disponible en las librerías.

IJDG: ¿Pensabais agotar la primera edición tan pronto?

HP: No. Ese día de principios de noviembre que llegamos a una de las librerías en la que Herstóricas Pioneras está presente y nos preguntan. ¿Cuántos juegos tenéis para afrontar las navidades? Y nosotras, pues unos 400 o 500 y nos dicen que no es suficiente y que vayamos pensando en una segunda edición para principios de diciembre… nos dejó heladas aunque no petrificadas. Supimos reaccionar a tiempo y contactar a la imprenta la cual nos prometió una parte de la segunda edición para las navidades.

Imagen cedida a Tierra Trivium por Hertóricas PionerasIJDG: ¿Cual fue el criterio de selección de las 30 Herstóricas Pioneras?

HP: La diversidad. Queríamos que las mujeres seleccionadas fueran de los distintos territorios del estado, de épocas distintas y que se dedicasen a profesiones muy diversas por eso tenemos desde una taxista o una bombera a una médica o una abogada.

IJDG: ¿Se os ha quedado alguna en el tintero?

HP: Muchas, ¿o es que creemos que en el estado solo hay 30 mujeres pioneras?

IJDG: ¿Tenéis pensado hacer una nueva baraja de cartas con más Herstóricas Pioneras?

HP: Por ahora no pero nunca se sabe… primero la gente tiene que llegar a conocer a estas 30 mujeres y ya después veremos.

IJDG: ¿Hay alguna de las 30 Herstóricas que os haya sorprendido más?

HP: Nosotras ya estábamos bastante familiarizadas con ellas porque muchas de ellas las trabajamos en las otras actividades que tenemos en Herstóricas como los paseos y los talleres. Y cada una de nosotras tenemos nuestras favoritas y con las que más nos sentimos identificadas.

IJDG: El juego es una consecuencia del trabajo que realizáis en la asociación Herstóricas, ¿nos podéis contar cómo surge la asociación?

HP: Herstóricas surge por las ganas que teníamos las 3 personas que formamos el equipo en trabajar juntas. Ya en Londres, que es donde nos conocemos, habíamos hecho cosillas juntas y habían tenido una respuesta muy positiva así que al mudarnos tanto a Granada como a Madrid, decidimos probar suerte y comenzar este proyecto de recuperación y visibilización de las mujeres.

IJDG: Además del juego de cartas, ¿qué otros proyectos hacéis en Herstóricas?

HP: En Herstóricas hacemos talleres, recorridos urbanos, visitas a museos, cursos, eventos temáticos, ponencias y charlas a las que nos invitan y todo lo que se nos va ocurriendo. Nuestro objetivo con estas actividades es visibilizar y valorar la aportación histórica de las mujeres en la sociedad y reflexionar sobre la ausencia de éstas desde una perspectiva feminista.

Imagen cedida por Herstóricas Pioneras a Tierra TriviumIJDG: Y como en la Buhardilla nos tiran mucho las letras, ¿Cuáles son vuestros referentes literarios?

HP: Pues aquí seguro que entre nosotras hay algunas diferencias pero en los referentes que sí coincidimos es en muchas de las escritoras que después trabajamos en nuestras actividades. Mujeres como Luisa Carnés, Elena Fortún, Gloria Fuertes o María Zambrano.

IJDG: Desde la creación de Herstóricas, ¿se han modificado dichos referentes?

HP: Modificarse no creemos, lo que sí ha sucedido es que estos referentes no paran de ampliarse porque a medida que vamos indagando en la herstory, vamos descubriendo más mujeres increíbles de las que no podemos parar de leer.

IJDG: Para ir finalizando esta interesante entrevista, ¿nos podéis hablar de vuestros próximos proyectos?

HP: Para los siguientes meses seguiremos realizando los paseos y las visitas que tenemos diseñadas tanto en Madrid como en Granada. Además en varios pueblos de Granada llevaremos a cabo un proyecto de mapeo con las vecinas de los mismos en colaboración con la Asociación Mujeres Politólogas y en Madrid volveremos a salir a las calles de Puente de Vallecas para recuperar y visibilizar la historia de las mujeres del barrio en colaboración con las Asociaciones Vecinales.

IJDG: Y por último, ¿cuales son las siguientes presentaciones o encuentros para jugar a Herstóricas Pioneras?

HP: Pues las siguientes presentaciones las llevaremos a cabo el 15 de marzo en La Casa+Grande de Rivas Vaciamadrid en el evento IlustraLaCasa y el 29 de marzo en Sueca (Valencia) en las jornadas #EmpowerGame junto a las compañeras de Sangre Fucsia.

Ha sido un placer compartir este rato con vosotras, os animo a buscar más información sobre las 30 Herstóricas de la baraja de cartas y sobre todas esas mujeres que no han tenido la repercusión histórica que se merecen. Estamos deseando jugar muchas partidas de Herstóricas Pioneras y os animamos a seguir recuperando a esas enormes mujeres que han sido borradas de la historia. Si en otra ocasión os apetece seguir hablando de herstory estaremos encantados de acogeros en nuestra buhardilla.

La próxima semana tendremos una nueva entrevista en la Buhardilla de Tierra Trivium. Pero os dejo con la intriga de quien o quienes nos acompañaran tras el 8 de marzo.