El arco iris: Me vuelvo al pueblo

Para cerrar esta primera quincena de agosto tenemos con nosotros un relato de Henar Tejero cargado de verdad y realidad, como en casa no se está en ningún sitio y menos en una gran ciudad y sino que se lo digan al padre de Henar. Con todos vosotros, para soportar un poco mejor este calor asfixiante, Me vuelvo al pueblo de Henar Tejero,

Imagen de una antigua puerta de madera cerrada

ME VUELVO AL PUEBLO

Mi padre llevaba tres meses viviendo con mi marido y conmigo en la ciudad. Tras romperse la cadera, decidimos llevarlo a nuestra casa.

Su ánimo iba decayendo día a día, comía poco y en sus ojos se veía un halo de tristeza. Siempre nos hablaba del pueblo. Recordaba con nitidez las fiestas en su niñez, con el puesto de golosinas en la plaza, las verbenas comiendo pipas a la puerta del bar. También nos mencionaba su boda con su gran amor, mi madre, que murió hace unos años.  Añoraba la vendimia, la siega…

Una vez recuperado, lo llevamos al pueblo. Le visitamos poco después. Se le veía tan contento. Disfrutaba saludando a los vecinos; obsequiándolos con una sonrisa, tomando un chato en el bar, sembrando la huerta, cuando deambulaba feliz por el mercado.

Nos regaló su felicidad, y aprendimos que eso solo se lo daba… su pueblo.


Por Henar Tejero

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0

Tu carrito

A %d blogueros les gusta esto: