Martín Garrido Ramis en la Revista Tierra Trivium

Hoy damos la bienvenida a la Revista Tierra Trivium a Martín Garrido Ramis con este texto sobre una novela que le marcó. Y sin más preámbulos os dejo con Martín Garrido Ramis y su Robinson Crusoe.

ROBINSON CRUSOE

By Alexander Frank Lydon (1836-1917) - The Life and Adventures of Robinson Crusoehttp://www.gallery.oldbookart.com/main.php?g2_itemId=3121, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=19369508

La primera novela que leí en mi vida fue Robinson Crusoe de Daniel Defoe (Editorial Felicidad 1962). Tenía trece años y me la regaló mi madre. Aún conservo el ejemplar. Aparte de los libros de texto del colegio nunca había leído una novela. Y la verdad es que me costó mucho hacerlo por lo pequeña que era la letra, por mi falta de práctica y por mi situación en aquel momento. La novela era una edición para niños y llevaba ilustraciones. Una curiosidad es que la portada solo llevaba el título sin el autor, que iba en las páginas interiores. Aún no entiendo el por qué mi madre me lo regaló. Es un misterio porque nunca más repetiría la acción. De todas formas ese libro no me influyó mucho pero sí marco el principio de una etapa de mi vida, por eso siempre lo recordaré. Tenía trece años y el doctor Aguiló (el mejor urólogo en ese momento de Palma) le había dicho a mi madre que tenía nefritis y que tendría que estar en la cama sin moverme, como mínimo tres meses. El practicante, que venía a mi casa, me pinchaba dos veces al día, y yo, por mi parte, vomitaba todo lo que comía. Así transcurrió el primer mes. Luego mejoró la cosa. Me pinchaban solo una vez al día y dejé de vomitar. Fue entonces cuando mi madre me regaló el libro. Te he comprado esto, me dijo dejándolo sobre la mesilla del cuarto de mis padres donde yo pasaba el día. La cama era grande y con marquetería. La había hecho mi tío Rafael que era un gran carpintero ebanista. Allí, en el cuarto de mis padres, un poco aburrido de ver el libro sobre la mesita, un día lo abrí y empecé a leer. Fue toda una experiencia saber lo que le pasaba a un señor inglés y rico, que naufragaba y se quedaba a vivir en una isla aparentemente desierta, aunque había un indígena llamado Viernes. No lo recuerdo bien, pero quizá tarde un mes en leerlo, y eso que estaba todo el día en la cama sin hacer nada. Leía tres o cuatro hojas y lo dejaba. Mi jornada diaria consistía en dibujar, jugar al ajedrez cada mañana (los domingos no) con Vicente, un camarero que vivía en la pensión de mi padre, y ver la televisión cuando empezaba a emitirse por la tarde. Así pasé siete meses de mi vida dejando atrás una existencia conflictiva debido a mis malas amistades. Existencia que llevaba por el camino de la amargura a mis padres. Y Robinson Crusoe, aunque no es de mis novelas preferidas, siempre formará parte de ese tiempo que cambio mi vida. No volvería a coger un libro hasta siete años más tarde, cuando me presenté voluntario al servicio militar. Robinson Crusoe lo volví a leer veinte años después. Lo sé porque está escrito en la solapa del libro.


Por Martín Garrido Ramis

Anuncios
La vida en las solapas de mis libros, Noticias, , ,

Written by Ignacio J. Dufour García

Madrid, 1984. Ingeniero Industrial por la Universidad Carlos III de Madrid. En 1998 obtiene un premio especial en el concurso literario de la Asociación Cultural El Molino, de Alpedrete, con el relato «Max y el país del centro de la Tierra». Entre octubre de 2007 y diciembre de 2007, realiza un curso de escritura creativa con Domenico Chiappe en la Universidad Carlos III de Madrid. Entre 2010 y 2013, colabora en la organización de las semanas del Día del Libro de la Universidad Carlos III de Madrid. En 2013 publica varias reseñas en la revista ORSAI. En enero de 2014 colabora en la revista digital i3 de la Universidad Carlos III de Madrid con un artículo sobre su experiencia en los clubes de lectura. En febrero de 2014 participa en la antología El enemigo interior, de la editorial Playa de Ákaba, con el relato «¿Y quien es él?» En abril de 2014 participa en la antología El doctor Trelawney, de la editorial Playa de Ákaba, con el relato «Un día de playa». En 2015 participa en el concurso de relatos Ojos de cuentista azul, de la editorial Playa de Ákaba, con el relato «El despertar». En 2016 participa en las antologías Generación Subway (IV, V, VI y HUB); Refugiados; Ángel de nieve; Ulises en la isla de Wight; Crímenes callejeros; No me silencies, Escúchame; El oasis de los miedos; Personajes de novela; Cuentos de Navidad II y Semillas de Bosque, de la editorial Playa de Ákaba. Además, participa en la revista «Esencias de Ákaba» y en el libro de entrevistas Hablar de libros es bueno, de la editorial Playa de Ákaba. En enero de 2017 es finalista del concurso de microrrelatos #NavidadCaoba, del blog «La Vida de Color Caoba». Durante 2017 es coeditor de la antología Cosas que nos importan, de la editorial Playa de Ákaba, y participa en las antologías de la editorial Playa de Ákaba Generación Subway VII Y VIII; Ulises en el Festival de Cannes; Mujeres sin Edén. Además participa en la antología Microcuentos 451, de Kelonia Editorial. En enero de 2018 recibe el primer premio del concurso de microrrelatos #AñoCaoba, del blog La Vida de Color Caoba. En 2018 ha cursado el taller de escritura creativa impartido por Rafa Caunedo en Grupo Tierra Trivium y el taller Erase una vez... de Nona Escofet. En la actualidad, compagina la escritura de un libro de relatos cortos de ciencia ficción con las entrevistas que publica quicenalmente en la Revista Tierra. Tiene dos novelas, una de aventuras y otra negra, en proceso de reescritura.

Deja aquí tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

0

Tu carrito

A %d blogueros les gusta esto: