Publicado el Deja un comentario

Pequeñas Cosas por Enrique Garza

Empezamos la semana con una nueva sección de la mano de Enrique Garza, con la que abriremos cada semana con un nuevo poema.

Sin más preámbulos os dejo con el primer poema de Pequeñas Cosas:

SOLEDAD

Cae sobre mi alma
algodón de invierno.
Hermosa piel fina
me hiela su seno.

Quemas con tus manos
mi lecho, mis sueños.
Helados tus brazos
rodean mi cuello.
Hasta atenazarme
amores desiertos.

Aspid es la vida
Naufraga de besos.
No hay cálidas noches
expiran mis sueños

Caen como las hojas
que mata el inverno.
Muero en tu mirada
no me quedan sueños.

¿Para qué la vida?
¿es cielo o es infierno?
¿es noche o es día?:
Angustia, veneno.

Noches de desvelo
robando tus ojos
viviendo de sueños.

Crepúsculo, amargo
de caricias huecas
Y abrazos de hielo.

¿Puede ser el hombre
primavera y cielo?
¿puede ser, quizá, luces en tu mar?
¿brillo entre luceros?

¿No sé si la vida
es cielo o infierno?
¿Sin amor no es nada,
o solo es infierno?

No sé si los años
de juegos y sueños:
mi infancia, mi casa
¿es cielo? ¿es infierno?

¿Son luces o noches
aquellos momentos?
Entre los juguetes
pequeños recuerdos.

Regresan de adulto
con finos cuchillos
clavados al alma
de aquellos momentos.

Me quedan dos cosas:
son esos dos besos.
Que fueron dos rosas:
El cielo e infierno.

Pétalo y fragancia
espinas y duelo.
No levanta el alba
del amor eterno.

¡Ya llegó el invierno!
murieron los sueños
clavando cuchillos
partiéndome el alma
en cien mil fragmentos.

No hay amor ni vida
ni sueños ni vientos
ni montañas blancas
ni niño o recuerdos.

¡Ni lágrimas vivas!
también se perdieron.
Entre tus miradas y
con mis recuerdos.

Quiero tus abrazos
sueño con mis sueños.
Con tu beso ardiente
abrazaré el cielo.

¡No me dejes solo!
dame con tu abrigo
pequeños recuerdos:
Un niño, su casa, la calle.
El cielo.


Por Enrique Garza

Deja aquí tu opinión

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.